03 may. 2026

Adictos y malvivientes usan cementerio como aguantadero

En todo el perímetro del extenso territorio del Cementerio del Este, ubicado en el barrio Santa María, de Asunción, existen numerosos puntos que carecen por completo de protección o vigilancia, lo que hace que sea un sitio frecuentado por malvivientes o consumidores de drogas.

Vulnerables. Las murallas perimetrales habrían sido  derrumbadas adrede por marginales.

Vulnerables. Las murallas perimetrales habrían sido derrumbadas adrede por marginales.

Murallas que al parecer fueron derrumbadas intencionalmente en forma parcial a lo largo de la calle San Jorge o estructuras que están sobre Madame Lynch que se vinieron al suelo por efecto de tormentas y que aún no fueron levantadas por la Comuna capitalina, se suman a sectores que solo tienen tejidos o portones con candados rotos. También por el sector de la arteria Santa Margarita de Jouville se presenta similar panorama de inseguridad.

Según vecinos de la zona, el deficiente sistema de alumbrado público torna muy oscuros los alrededores de este camposanto capitalino y favorece el acceso de adictos y marginales a su interior, donde consumen bebidas alcohólicas o estupefacientes o desde donde salen a cometer asaltos.

Los afectados aseguran que por la noches todo el sitio se convierte en tierra de nadie, lo que obliga a la gente a encerrarse en sus casas a tempranas horas.

RECLAMO. Ante esta situación, el concejal Carlos Arregui solicitó a través de una minuta, girada a la Intendencia para su consideración, que se incremente el sistema de seguridad en toda el área de este cementerio.

En ese sentido, plantea que desde la Dirección de Necrópolis de la institución municipal se coordinen acciones con la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) y la Policía Nacional, a fin de evitar que el sitio siga siendo utilizado por delincuentes y drogadictos.

Arregui se hizo eco de la denuncia de la señora Daniela Martínez Saavedra acerca del robo del féretro de su hermana Salvadora Martínez Saavedra, fallecida en mayo de 1976.

“Existe mucha preocupación en los vecinos de este sector de Asunción por la presencia de personas que ingresan al cementerio o se mantienen en sus alrededores para drogarse o asaltar”, puntualizó.