La uniformada llegaba a su residencia en la noche del miércoles, al mando de su automóvil, cuando fue encañonada y despojada de todas sus pertenencias, su automóvil Toyota Allion, su arma reglamentaria y la suma de G. 4 millones.
Según la denuncia, los malvivientes contaban con información precisa de que hora llegaba la agente policial a su vivienda y también que el hijo de la suboficial estaba en la casa con un adulto. Está situación era utilizada por los delincuentes para amenazar a la agente y así, la uniformada no ponga resistencia al asalto.
González relató que al descender de su rodado ya fue abordada por uno de los delincuentes. “Me agarró del brazo y me dijo que no haga nada, que no toque mi arma. ‘Ani eñemo loca o sino te voy a ejecutar’ me dijo, después me golpeó en la cabeza y se llevo todas mis pertenencias”.
Contó que ella habría salido de una charla sobre prevención de drogadicción que dio a niñas de una escuela de hándbol y al llegar a su casa ya lo esperaban los delincuentes.