BlasBrítez
Periodista
bbritez@uhora.com.py
Para muchos, fue un premiado fallido, erróneo. Algunos dijeron que la Academia, para enmendar el error, se apresuró al año siguiente en galardonar a otro escritor de lengua castellana, Octavio Paz. Lo cierto es que pasaron veinte años del último Premio Nobel ganado por un escritor español, en 1989. Y el aniversario encuentra a la memoria de Cela envuelta en una polémica: la falta de presupuesto de la Fundación manejada por su viuda, desembocó en daños en el patrimonio, por lo que el Parlamento propone hacerlo público.
HORACIO CASTELLANOS MOYA PUBLICA
UNA NOVELA TRADUCIDA AL JAPONÉS
Horacio Castellanos Moya está en Tokio. ¿Por qué estaría allí? ¿Qué es el Japón para los escritores latinoamericanos? Casi con seguridad, una plaza cultural, lingüística, muy lejana. Alguna vez el mexicano Juan José Tablada supo traducir los haikus de Basho, cosa que también hizo Octavio Paz, cuya poesía está impregnada de cierta metafísica oriental. Supongo que los más conocidos escritores latinoamericanos están traducidos al japonés, incluido Roa Bastos.
Ahora, las nuevas camadas empiezan a llegar al país de Haruki Murakami.
El salvadoreño Castellanos Moya presentó esta semana su novela Desmoronamiento (2006), en una traducción al japonés. Se trata de la historia del “conflicto entre una madre y su única hija, que sucede en un marco de enfrentamiento político entre Honduras y El Salvador”, explicó a Efe el escritor, antes de dirigirse al público japonés reunido en el Instituto Cervantes de Tokio. Una novela sobre los nacionalismos.
PARA INVESTIGADOR COLOMBIANO, KAFKA HOMENAJEÓ A DOSTOIEVSKI
Fiodor Dostoievski vivió y escribió en el siglo XIX. A estas alturas es obvio decirlo, pero junto al pincel alucinado de Van Gogh y el cerebro atribulado de Nietzsche, su pluma vivió y prefiguró buena parte de lo que sería el siglo siguiente. Franz Kafka nació a fines del XIX, pero vivió y escribió en las primeras décadas del XX. Fue (de eso no hay ninguna duda, aunque muchos busquen presuntos afanes mistificadores en ello) el último heraldo apocalíptico de lo que estaba a la vuelta de la esquina para la humanidad.
Bueno, lo cierto es que más allá de esa inevitable relación “profética” que existe entre Dostoievski y Kafka, el investigador colombiano Guillermo Sánchez Trujillo asegura que el escritor checo fue influenciado y homenajeó al escritor ruso, hasta el punto, según afirma Sánchez Trujillo, que vivió su vida de acuerdo a la novela Crimen y castigo, según afirmó al diario El Espectador, de su país. Afirmación temeraria si las hay.
El colombiano escribió ya cuatro libros sobre el tema, el último de ellos titulado El enigma de los manuscritos. Para él, este pasaje de una carta de 1903 es revelador: “Un libro debe ser el hacha que rompa el mar helado que llevamos dentro”. ¿El hacha con que Raskolnikov mató a la vieja?”. Muy rebuscado. Sánchez Trujillo afirma que encontró parecidos increíbles entre Crimen y castigo y El proceso. Habrá que ver.
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