Para la legisladora, es lamentable que se quiera ocultar y censurar el proceso que tienen todas las sociedades de construir el pensamiento libre y de apostar por la libertad de las personas. De esa forma comenzó a criticar durante la sesión del Senado la postura del ministro de Educación, Enrique Riera.
“No hay mejor defensor de la educación libre que un ministro, por eso es indignante lo que hizo. Esperamos que ahora no quieran incinerar a docentes que enseñan la libertad o a los que piensan diferente. Estamos tan cerca de esto con tanto fundamentalismo”, expresó.
La crítica de la senadora Esperanza Martínez es por lo expresado primeramente por el titular de la cartera de Educación durante una audiencia pública sobre ideología de género realizada la semana pasada.
En esa oportunidad, el ministro había expresado que podría quemar los libros sobre ideología de género en una plaza pública al ceder ante la presión de la organización Provida, que cuestionaba los libros educativos que hacían referencia al tema.
Posteriormente, el secretario de Estado firmó la Resolución Nº 29664, que prohíbe la difusión y utilización de materiales impresos así como digitales referentes a la teoría y a la llamada ideología de género en instituciones educativas del MEC.
“Es ignorancia, arrogancia o campaña política, pero es indignante su actuación. Desde hace años se está queriendo cambiar esa cultura que hace diferencias entre hombres y mujeres. No es un problema de cambiar a nadie, sino de aceptar una realidad explícita de la sociedad”, dijo.
Recordó que esa diferencia de educación por varias generaciones hizo someter a las mujeres al poder masculino. La parlamentaria lamenta que con esa postura no se quiera ni hablar sobre sexualidad en las instituciones educativas.
“No puede un ministro de Educación no tener respuestas para un país que tiene el índice de embarazo juvenil más alto de Latinoamérica”, indicó al tiempo de agregar que esa situación afecta a niñas a partir de 10 años.
Le pareció reprochable que no se quiera hacer saber los derechos de las mujeres y que sepan defenderse cuando alguien quieran toquetearle, acosarle o sufrir algún tipo de violencia.
DIÁLOGO. Martínez consideró que esos temas deben ser tratados en las instituciones educativas porque no todos los hogares son iguales. Indicó que muchos niños y adolescente no tienen el acompañamiento debido de sus padres o tienen otros obstáculos familiares para el aprendizaje.
“Los hogares no son todos iguales y no todos tiene el beneficio de tener padres. Por eso es que en la escuelas se va a aprender y no en las calles, en los amigos o viendo telenovelas donde se exhibe a las mujeres como objeto”, refirió.
A la senadora le resulta raro que el ministro Enrique Riera no pueda entender que la educación en derecho, dignidad, la no discriminación, tolerancia e inclusión de todos los paraguayos es una garantía constitucional que debe ser enseñada en las escuelas.
PREOCUPACIÓN. Sectores de la sociedad civil lamentaron la decisión de la máxima autoridad escolar en el país. “El ministro puso un obstáculo a la igualdad que está garantizada en la Constitución Nacional (artículo 48), porque está combatiendo la teoría de género, que explica justamente las relaciones de desigualdad que hay en la sociedad”, aseguró Line Bareiro, investigadora del Centro de Documentación y Estudios (CDE).
Amnistía Internacional llamó a organizaciones a mantener la alerta ante el nuevo edicto. “Vemos con preocupación la incidencia de grupos religiosos en políticas públicas”, declararon.
Para Hugo Vera, miembro del grupo Pro Vida y Pro Familia, la decisión del MEC es acertada, aunque no está de acuerdo con la palabra “prohibición”. “Hay una fuerte manipulación política sobre este tema de parte de grupos marxistas, pero esto no se trata de cuestionar la sexualidad de nadie, solo que no se puede ideologizar la educación”, expresó Vera.