La introducción del brasero encendido en un lugar cerrado genera altas concentraciones del gas asfixiante que pueden producir un fallo cardiovascular y, por ende, la muerte. Otro efecto negativo para la salud es la aparición de cuadros respiratorios.
No obstante, si su uso es para la cocción de alimentos, puede ser colocado en un rincón con protección. No es aconsejable introducirlo en la habitación.
Se debe apagar el fuego y las fogatas con agua, ya que la arena no sirve para este efecto.
El manejo de artefactos puestos encima del brasero debe realizarse con suma precaución, más aún si en el lugar hay niños o adultos mayores que puedan ser víctimas de quemaduras.
Así también, instan a no manipular líquidos calientes o tomar mate con un niño en brazos.