A fin de disminuir la gran morosidad existente y ajustar el aporte tributario de acuerdo a los niveles de facturación de los comerciantes, la Intendencia propone la reducción de un 88% al costo del canon.
Actualmente los vendedores ambulantes pagan, en promedio, unos G. 450.000 al mes y el índice de mora por falta de pago sobrepasa el 90% en el ejercicio de este año. En vista de que el lugar dejó de ser peatonal los fines de semana, la reducción en las ventas ha sido drástica.
“Realmente es un canon muy alto que no coincide con las ventas brutas que están haciendo estos vendedores ambulantes”, señaló el concejal Julio Ullón en conversación con la 970AM.
Según la última actualización del censo realizado a fines del 2016 hay un total de 108 vendedores. Ullón manifestó que la Municipalidad se encuentra en una fase de reorganización que dará inicio al proceso licitatorio para la concesión de los lugares gastronómicos que quedan en el paseo central, por lo que se encuentra cerrada la posibilidad de admitir más vendedores en el lugar.