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Arte y Espectáculos
jueves 17 de noviembre de 2016, 20:54

Paul Simon regresa a los escenarios españoles con un concierto cautivador

Paul Simon ha regresado a los escenarios españoles, tras 25 años de ausencia, con un concierto en el Bizkaia Arena de BEC, en Barakaldo, norte de España, que ha cautivado a sus seguidores y en el que no han faltado sus grandes éxitos.
EFE

El estadounidense, que se encuentra de gira con su último disco "Stranger to stranger" y que mañana viernes actúa en Madrid, volvía a España por primera vez desde las actuaciones que ofreció en Madrid, Barcelona y A Coruña en un lejano 1991.

Con una sobria escenografía, sin alardes técnicos que pudieran distraer de la música, y con un cuidado sonido, Paul Simon ha ofrecido una actuación que ha encandilado a las alrededor de 3.000 personas presentes en el pabellón que han aplaudido, bailado y cantado con el norteamericano.

El espectáculo, que se ha desplegado a lo largo de dos horas y media, ha servido para hacer un recorrido nostálgico por varias décadas de la historia musical contemporánea en las que un incombustible Paul Simon ha sido un protagonista destacado.

Tanto en su etapa junto a Art Garfunkel, con el que formó uno de los dúos más famosos de la historia de la música, como en solitario, Paul Simon es responsable de algunas de esas canciones que se han instalado en el imaginario colectivo de varias generaciones.

Y durante décadas, el ya septuagenario músico estadounidense no ha dejado de experimentar con las palabras y las melodías y con una amplia variedad de sonidos, desde el folk, el góspel y el pop, al jazz, los ritmos más cercanos a la electrónica o los sones sudafricanos.

Y han sido las sonidos del continente negro presentes en "Graceland", disco que en 1986 marcó un antes y un después en su carrera en solitario, los que han abierto la primera actuación en España en 25 años de Paul Simon, que ha subido al escenario tras "Gumboots", en versión instrumental.

Ha cantado entonces otro de los temas de ese disco, "The boy in the bubble", al que ha seguido, recibido con aplausos desde los compases iniciales, uno de sus primeros éxitos en solitario, ese "50 ways to leave your lover" y después el más reciente "Dazzling blue".

Tras este tema, Paul Simon ha dado la bienvenida al público y le ha animado a bailar. Dicho y hecho. Comenzó a sonar "That was your mother" y el público, que había permanecido sentado en las sillas de la pista, se ha levantado y avanzado hasta el escenario para bailar con un animado Paul Simon y su banda.

Pero no ha olvidado su etapa junto a Art Garfunkel, en la lejana década de los 60 del siglo pasado, y ha ofrecido a un público que no dejaba de disfrutar el tema "America", al que siguió el reggae de su tema en solitario "Mother and child reunion".

Las canciones, los clásicos, se han ido sucediendo uno tras otro, en un viaje a través de décadas musicales, desde los 70, con "Me and Julio down by the schoolyard", a la actualidad, con su último disco que le ha vuelto a llevar de gira y del que ha sonado, entre otros, el tema que le da título, "Stranger to Stranger".

No han faltado "Homeward bound", tras el que ha sonado "El cóndor pasa (If I Could)", otras de esas piezas que la música debe al dúo Simon&Garfunkel, ni "Diamonds on the soles of her shoes", con la que el pabellón se ha vuelto a llenar de los ecos africanos.

En los bises, con varios abandonos y regresos al escenario, Paul Simon tuvo tiempo para otros de sus grandes éxitos en solitario, como "Still crazy after al these years", el inevitable e inolvidable "Graceland" y "One man's ceiling is another man's floor".

Y para la traca final, dejó tres canciones de su etapa junto a Art Garfunkel que han alcanzado la categoría de míticas: "The boxer", "The sound of silence", con un Paul Simon en solitario sobre el escenario con su guitarra, y, para acabar, "Bridge over troubled water", que ha puesto el broche de oro a su regreso a los escenarios españoles.