La acción fue desencadenada entre los vecinos de la Compañía Rojas Cañada, ya que el joven lanzaba piedras a vehículos estacionados y comercios de la zona.
Lo redujeron y dieron aviso a los efectivos de la Comisaría 8.ª de Capiatá. Los uniformados pudieron percatarse de que el joven tenía algunos golpes recientes, informó el fotorreportero de ÚH Juan Agüero.
Estos pobladores aseguraron que no sabían que el mismo tenía problemas mentales, pero alegaron perder la paciencia, ya que el joven no mostraba comprensión ante los pedidos que le realizaron previamente: que deje de lanzar piedras.
El chico fue derivado de inmediato al Hospital de Capiatá, donde recibió asistencia médica, y de ahí lo trasladaron a neuropsiquiatría, donde comprobaron que no tenía golpes de consideración. Posteriormente, fue trasladado al Hospital del Trauma, donde le dieron de alta en la madrugada de este miércoles.