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Economía
domingo 5 de febrero de 2017, 01:00

“No comulgo con una empresa que solo busca generar renta y lucro”

Óscar Vicente Scavone Rivas, empresario farmacéutico, charló con ÚH sobre empresas familiares, acerca de su visión sobre el país y cómo la macroeconomía que tanto se destaca tenga un efecto derrame que beneficie a la población.

Miguela Lombardo

mlombardo@uhora.com.py

Proviene de una de las familias más representativas del sector farmacéutico y una de las más respetadas del país. Es hijo de Pascual Chongo Scavone, destacado referente del rubro e integrante de la segunda generación en la empresa familiar Laboratorios Lasca. Actualmente es propietario de Laboratorios Éticos, tiene participación directa en la gestión operativa en Laboratorios Catedral y en Laboratorios Lasca cuenta con un representante en el directorio.

–¿Cuál es su experiencia en la empresa familiar?

–Empecé con Laboratorios Lasca que es la empresa familiar, pero desde hace 30 años formamos con mi padre un laboratorio que es Éticos, que hoy está en cuarto o quinto lugar en el ránking farmacéutico del país. A partir de ahí hice emprendimientos en forma totalmente independiente a la compañía familiar que en el 90% de los casos son industrias ligadas o afines al rubro.

–¿Es difícil mantener la empresa familiar en el tiempo?

–Se hace muy complicada la administración de una empresa familiar en la tercera generación cuando son 10 a 12 hermanos en la conducción; se puede pero es bastante difícil el reconocimiento de un liderazgo familiar para la conducción. En mi experiencia la mejor forma de prevenir la existencia de una empresa familiar en el tiempo es a través de estatutos adecuados que prevean el funcionamiento y el direccionamiento de esa compañía familiar en tercera generación; la segunda opción es con la contratación de un equipo profesional externo a la familia, que lleve la conducción de los negocios y los herederos hacen una gestión de control a través de un directorio.

–¿Qué valores rescata de su padre?

–El primero y principal es la integridad; lo segundo fue la dedicación al trabajo, mi padre era un trabajador nato que en un día normal trabajaba 16 horas al día; y la tercera, que es la más importante tal vez, es que era un padre muy estricto y se aseguró de que su único proyecto que soy yo, salga bien. No había opciones, había de salir bien o salir bien. Esas son las cosas principales que me ha heredado; mi padre fue una persona excepcional y un líder indiscutido de la industria farmacéutica.

–¿Cómo ve al país en cuanto a economía y en política?

–Hay que señalar que en esta administración se lo ve al país mejor que en administraciones anteriores. Es innegable que hay cosas que han mejorado notablemente y que se han iniciado obras de infraestructura que llevaba un retraso por décadas. Económicamente, Paraguay tuvo un promedio de crecimiento de 5 a 6% en un periodo de 15 años, pero producto del mejoramiento de las exportaciones de sectores muy puntuales, como los commodities (carne, soja, granos) y eso no siempre produce un efecto derrame. Entonces el crecimiento no llega a la mayoría de la población.

–¿Y cómo puede llegar?

–Creo que el país debe seguir el camino de industrialización de commodities y de industrialización en general, que es lo que permite el efecto derrame para que ese crecimiento del producto interno bruto pueda llegar realmente a la población activa del país. Indiscutiblemente, Paraguay ha mejorado, está mejor que sus vecinos y de países de mejor crecimiento en América Latina, pero la distribución interna todavía no es la ideal y ahí nos queda un largo camino por recorrer.

–¿Cómo lograr eso?

–Son procesos que no se pueden dar de la noche a la mañana. Es fundamental la creación de fuentes de trabajo y proteger la inversión porque es la que genera fuentes de trabajo e impide la delincuencia. Cualquier medida que vaya contra el estímulo a la inversión no debe ser bien recibida en nuestro país. Observo con preocupación que se están dando unas reformas y unas nuevas reglamentaciones en el impuesto a la renta personal, cuyo peor concepto es que desestimula la inversión cuando debería ser todo lo contrario.

–Es el tema más controversial del momento.

–Están modificando reglas de juego establecidas, porque las están haciendo retroactiva al 1 de enero del año pasado, cuando en 12 meses, muchísimas personas, entre las cuales me incluyo, hemos invertido nuestras utilidades en nuevos proyectos, nuevas fábricas, nuevos emprendimientos, y ahora resulta que esas utilidades reinvertidas no son deducibles de impuestos. Me parece una medida poco estimuladora de la inversión y eso es, a mi criterio, el elemento más negativo de esto que tienen en estudio las autoridades de Hacienda y de la SET, sobre todo.

–¿Afecta solo a los contribuyentes?

–En este caso va a afectar a todos; a los trabajadores también porque en un 0,5% ellos tendrán que aportar de lo que les quede de sus ganancias. Tiene un fin eminentemente, a mi criterio, recaudador y yo diría más casi depredador de la liquidez que el mercado necesita para consumir, porque lo que estimula el ingreso del Estado es el movimiento económico. Cuanto menos plata tiene la gente para invertir y gastar en la vida diaria, el Estado recauda menos, se factura menos, se recauda menos IVA, se importa menos e ingresa menos divisas en la aduana.

–¿Cómo puede lo macro llegar al ciudadano común?

–A mi criterio la función principal de la existencia del Banco Central es el control de la inflación, lo que está bien. Pero para mí no sirve a la generalidad de la población, que el BCP esté con 7.000 millones de dólares de reserva y no haya un movimiento económico importante dentro del país. Lo primero es que la inflación sea controlada, pero que haya circulante, consumo y que la gente viva bien; que gaste, que compre sus electrodomésticos, su moto, su auto, ahí es donde el Estado recauda.

–¿Y por qué no se aplica?

–Pasa que para controlar la inflación las tasas de las letras de regulación monetaria del BCP son muy altas. Entonces, ¿qué hace un banco privado? Coloca en letras de regulación, a un 5,5% creo que está, con 100% de seguridad en el BCP, en vez de estimular el crédito a los emprendedores, pequeñas y medianas empresas que tienen proyectos y que al ir a un banco se encuentran con tasas muy altas que les inviabilizan cualquier proyecto que quieren emprender.

–¿En qué basa su filosofía de vida?

–Dos ejes fundamentales: primero desarrollar proyectos que contengan un nivel de innovación, que es lo que realmente me entusiasma llevar adelante. En segundo lugar, que todo lo que se hace en las diferentes industrias en las que estoy, tienen que conllevar prosperidad y bienestar para la gente que trabaja con nosotros y nos acompaña. Yo no comulgo con una empresa que genere solo renta y lucro. El lucro es necesario en una compañía porque es lo que permite la reinversión y actualización, pero debe ir acompañado del crecimiento en el bienestar de su gente y de sus colaboradores.

–¿Qué destaca de sus colaboradores?

–Tenemos la bendición en Paraguay que tenemos gente que, en general, que cuando se le lleva bien y se le capacita tiene dos virtudes muy importantes: primero, somos muy disciplinados cuando somos bien llevados, y segundo: tenemos un nivel de productividad muy bueno. El paraguayo tiene mejor productividad que los argentinos, brasileños, nuestra gente tiene esa virtud.

–¿Una reflexión final?

–Ojalá que el Paraguay pueda fortalecer sus instituciones, tener instituciones sólidas que nos permitan planificar el mediano plazo, con proyectos que puedan ser beneficiosos tecnológicamente y para la sociedad en general y para los compatriotas.