30 ago. 2025

Música que llega como alivio para el alma de las manos de los médicos

Sonidos, armonía y melodías son reconocidos como verdadera medicina. Y esto lo saben los profesionales de blanco Jorge Roig, Aldo Franco y Olga González, que hallan en el arte un “cable al cielo”.

Colegas por partida doble.  El arpista Jorge Roig, la cantante Olga González Capullo y el guitarrista y cantante Aldo Franco celebrarán el aniversario de su gremio, el médico, con lo que también saben hacer: música.

Colegas por partida doble. El arpista Jorge Roig, la cantante Olga González Capullo y el guitarrista y cantante Aldo Franco celebrarán el aniversario de su gremio, el médico, con lo que también saben hacer: música.

Rocío Cáceres

rcaceres@uhora.com.py

Son numerosos los médicos paraguayos que están o estuvieron ligados a la música, entre ellos los destacados Carlos Federico Abente, Jorge Garbett, Juan Max Boettner, Stilver Cardozo y Delfor Boggino. Ellos encontraron en el arte un escaparate e inspiración para llevar un mensaje de esperanza a sus pacientes y otras personas.

Al igual que estos grandes músicos citados, sus colegas –en medicina y el arte– Jorge Roig (otorrinolaringólogo) y Aldo Franco (clínico), junto a Olga González Capullo (sicóloga), siguen encontrando en la música un alivio para el alma, la propia y la de otros. El 20, varios de ellos celebrarán el aniversario de su gremio, en escena.

VOCACIÓN. La historia de Aldo Franco con la música data de sus primeros años, cuando, entusiasmado, miraba peñear a los artistas de su Pedro Juan Caballero natal. Su padre lo envió a estudiar guitarra, y el instrumento lo acompañará siempre, incluso cuando decidió estudiar medicina en Cuba. “Compartíamos 19 países de Latinoamérica. Éramos un promedio de 50 por país, y cada mes había una noche cultural. Cuando le tocó a Paraguay tomé la guitarra, empecé a tocar e hicimos una peña gigantesca”, recuerda.

A lo largo de la carrera siguió ejecutando, incluso en una cumbre de presidentes en La Habana, con sus compañeros. “En mis tiempos libres, aparte de la carrera, hacía cursos de guitarra”, recuerda, al agregar que también dedicaba tiempo a componer, su otra pasión.

Con el título en las manos y la misma pasión volvió a Paraguay, y lanzó su primer disco, al que siguieron otros, de varios estilos, pero siempre con un toque folclórico. “La música me sigue desestresando (...), la vida del médico te exige estar en varios lugares en un solo día. A veces llega las 4 y tengo unas ganas imperiosas de llegar en mi casa, sacarme mi zapato y tocar la guitarra por media hora”, cuenta el clínico, que en el espectáculo del próximo 20, organizado por el gremio de médicos, presentará Mitã'i rova ky’a, un tema de su autoría, cuyo video causa furor.

forma de sanar. Para la sicóloga Olga González Capullo, la música fue la primera pasión con la que se sintió, pues su padre era músico y su madre enfermera, aunque la salud también la apasiona.

“La música fue siempre una pasión para mí, una forma también de comunicarse con la gente, de generar emociones; una forma de sanar y desahogarse”, enfatiza la profesional. Recordó que en un momento de su vida se alejó de la música, “por una creencia de que era incompatible con la labor de consultorio, pero luego me di cuenta de que hay un punto en común entre ambas cosas, que es el poder trasmitir emociones, llegar a la gente y sanar”, dice, al tiempo de asegurar que la música es “un cable al cielo”.

“Me sentí sorprendida cuando recibí la invitación para un evento tan importante; honrada, porque el gremio médico tuvo en cuenta al área de la sicología”, cuenta al mencionar que también le llena de satisfacción poder presentar un tema propio: Amor perdido; “es una doble satisfacción”, añade.

ARPISTA. En tanto, el doctor Jorge Roig es arpista, una pasión que abrazó a los 8 años, formándose de manera autodidacta. “La medicina fue otra elección en mi vida, y realmente conseguí llevar ambas pasiones en forma paralela”.

Durante sus estudios realizó incluso viajes culturales. “Llegó un momento en el que se ponía más complicado el tema de la medicina, en el posgrado, pero siempre estuvo a mi lado el arpa, por consejo de mi abuelo materno que me decía que nunca abandone el instrumento, que debía ser mi novia eterna”.

Si bien en algunos momentos Roig le da prioridad al trabajo, el arpa no lo deja, más bien lo pasa a segundo plano. “De repente surgen actividades que me sirven para seguir practicando; creo que la música me acompaña”, dice.

En ocasiones, cuando hay conciertos y presentaciones cercanas, asegura que se adentra en el estudio del instrumento. “Siempre busco hacer cosas interesantes, presentar algo bien hecho al público, y eso requiere tiempo, concentración y cierta tranquilidad”, explica el otorrinolaringólogo.

En el concierto del círculo de médicos, presentará dos temas propios: Capitán Sapukái y Corazón de América. “Me tienen bastante entusiasmado, para mí es muy importante que pase en manos de un maestro como (Óscar) Fadlala un tema mío”, dice.

espectáculo. Estos profesionales, unidos por las mismas pasiones, se juntan a la iniciativa del Círculo Paraguayo de Médicos, que celebrará sus 75 años con El médico y la cultura, un espectáculo con repertorio exclusivo de poetas y compositores médicos; algunos de ellos interpretados por sus propios creadores, y otros, por destacados artistas paraguayos, bajo la dirección del maestro Óscar Fadlala.

El show, producido por Marlene Sosa Lugo y Ana Scappini, y conducido por el escritor Mario Rubén Álvarez, será el domingo 20 de mayo, a las 19.30, en el Teatro Municipal Ignacio A. Pane.