La propuesta del Ejecutivo sufrió modificaciones en el Senado. Por ejemplo, el artículo 8, en la versión original, decía que el Congreso no podía modificar la estimación de ingresos del Ministerio de Hacienda; la Cámara Alta, al tratar el proyecto, modificó este artículo, manteniendo los privilegios del Parlamento.
Otro punto polémico era el artículo 13, sobre la remisión de informes técnicos de Hacienda a la hora de tratar proyectos de impacto económico, en principio de modo vinculante. Finalmente, con la media sanción de Senado, el Fisco está obligado a reportar su punto de vista pero esto no tiene carácter vinculante.
En el sector privado, representantes de gremios mostraron su beneplácito con la propuesta, de modo a frenar el despilfarro de dinero público. Analistas como Flora Rojas dicen que la ley actual tiene problemas en su redacción.