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Opinión
martes 7 de junio de 2016, 01:00

La siesta del León guaraní

Por Brigitte Colmán – @lakolman
Por Brigitte Colmán

Tanto escándalo se armó por la transmisión de la Copa América y en el primer partido ya nos llevamos una tremenda desilusión.

Siete millones de paraguayos, todos aspirantes a DT de la Selección, quedamos muy preocupados.

Nuestro corazón albirrojo ya debería estar acostumbrado. Todo lo que sufrió cuando no clasificamos para el Mundial de Brasil debería ser una práctica para nosotros; sin embargo, él sigue aguardando alguna sorpresa, algún milagro.

Pero bueno, puestos a criticar –cosa que nos encanta a los periodistas–, quiero dejar aquí algunas impresiones. La inauguración fue bastante rasca, sin mencionar la pifiada aquella cuando en vez del himno uruguayo pasaron el de Chile.

Una nota sobre la entonación del himno paraguayo. ¿Cuál es la necesidad de mascar chicle como rumiantes, cuando se canta el himno? Alguna vez algún jugador nos tiene que explicar eso.

¿Tan nerviosos estaban por jugar ante Costa Rica? ¡Encima que nos hicieron el favor de jugar sin Keylor!

Otro tema urticante es el técnico. Nuestro técnico que tardó y dudó tanto para hacer cambios, que cuando se decidió, hizo elecciones que fueron cuestionadas por toda la afición deportiva.

Yo lo quiero muchísimo a Haedo, parece ser una buenísima persona, el típico self made man. Pero esta es la hora de los jovenzuelos que la están rompiendo en sus clubes de aquí y de afuera.

La gente quería ver en la cancha a este mitã'i Miguel Almirón, que hace poquito salió campeón en Argentina. Pero no, Ramón se empacó con Iturbe.

No lo entiendo a Ramón Díaz, solo él sabrá por qué se abstuvo de convocarlo a Willy Mendieta, y sin duda, a esta Selección le falta el olimpista. La afición futbolera quiere ver jugar a sus ídolos, quiere ver que es posible la renovación y que con ella nos puede ir mejor.

Los fanáticos de la Albirroja quieren olvidarse por un ratito de las realidades de este país: de no conseguir un turno para consultar en IPS, de la corrupción, de los políticos vendepatria que regalan concesiones eternas a sus amigos, de las secretarias vip, de los parlamentarios que chicanean sus juicios, de los baches y de la factura de ANDE. Y a pesar de toda esa realidad adversa le ponen onda cada día.

Si nos querían dar un poco de circo, el presidente –entre un viaje y otro– le hubiera mandado decir al técnico Díaz que el circo debía incluir buen juego, goles y alguna victoria de la Selección, por lo menos.

Porque así como estamos, ese gran león que solía ser la Albirroja, sigue pareciendo un león durmiendo una larga siesta.