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Opinión
miércoles 7 de septiembre de 2016, 01:00

La inversión más acertada de todos los tiempos...

Por Susana Oviedo – soviedo@uhora.com.py
Por Susana Oviedo

Todas las críticas –que son muchas– hacia la educación formal vigente en el país siempre terminan focalizadas en una figura clave: el docente. Y con relación a este, el bajo nivel de formación de la mayoría de estos, comprobado en cada concurso de oposición organizado por el Ministerio de Educación y Cultura.

La reflexión sobre el particular es cómo pretender una educación de calidad, si no se invierte en el sector que debe pensar, conducir, orientar y desarrollar la formación de los niños y jóvenes del país. Este es un punto central en cualquier debate sobre las falencias del sistema educativo nacional.

Por eso, en medio de tantas decepciones y acostumbradas decisiones parches, por fin una buena noticia y una mirada más de mediano y largo plazos: El Estado paraguayo envía becados a España a los primeros cien profesores para capacitarse por un año en diversas especialidades educativas.

El Gobierno anunció que se proyecta entregar unas 500 becas al sector docente de aquí a 4 años. Cuando retornen, los maestros deben comprometer su concurso en el sector público por al menos 5 años.

Siendo optimistas y a la espera de que el próximo gobierno que asuma en el 2018 no lo eche todo a perder, cortando esta iniciativa, por primera vez podemos decir que se está en la dirección correcta.

Nace una esperanza cierta hacia un proceso de cambio en la educación y, como consecuencia, en el país.

Cuando se reintegren a sus labores, esos docentes deberán trabajar en las áreas de su especialización con sus pares, a los que a su vez ayudarán a capacitarse.

Surge, entonces, la posibilidad de que se formen círculos virtuosos en distintos niveles y de abandonar la acostumbrada práctica de nivelarse por lo bajo.

Esta misma situación podríamos esperar de los jóvenes de distintas formaciones profesionales que accedieron a las becas Carlos Antonio López para estudiar en Europa y en universidades prestigiosas de algunos países de la región.

Cuantos más paraguayos accedan a la oportunidad de capacitarse en el exterior, más posibilidades habrá de romper con la mediocridad imperante en tantos ámbitos.

El Paraguay puede volver a tener pensadores, creadores, grandes compositores, dirigentes creíbles y un sistema educativo admirado por propios y extraños, por su alta calidad, si se cumple la promesa de enviar al menos a 500 maestros, y a más y más universitarios a actualizarse y especializarse.

Para que esto suceda, un paso impostergable es este que estamos dando: invertir en la formación de los formadores. Otros son mayor presupuesto para educación, riguroso sistema de acreditación de las instituciones de formación docente y de las universidades. Remuneración conforme con los méritos académicos, concursos de oposición para acceder a los cargos en general, infraestructura de buena calidad y equipamiento actualizado para las escuelas y colegios, y, lo más importante, impedir que este proceso se interrumpa.