Cerca de 300 agentes policiales con la ayuda de funcionarios del Instituto Paraguayo del Indígena (INDI) intermediaron para que los nativos abandonen el lugar sin el uso de la violencia.
Los indígenas reclaman sus derechos ancestrales y exigen para su comunidad las aproximadamente 1.600 hectáreas que se encuentran en conflicto.
Sin embargo, la Policía trató de mediar y buscar evitar un enfrentamiento entre las partes.
Con la promesa de ser reubicados en un pedazo de tierra en un plazo de seis meses, además de la construcción de viviendas sociales en el asentamiento que próximamente tendrán –una vez localizado el inmueble–, los indígenas abandonaron las tierras, informó el periodista Robert Figueredo.
Por el momento, las familias se encuentran en un pedazo de 60 hectáreas, esperando el proceso que deberá iniciar el INDI en la búsqueda de una solución a este conflicto que se ha generado entre menonitas de Campo 9 de la colonia Bertal e indígenas de la parcialidad Mbya en el distrito de J. Eulogio Estigarribia.