EFE
El nuevo proyecto penitenciario en la localidad de Emboscada, donde ya existen dos cárceles, será el más ambicioso de la historia del país suramericano e implicará la construcción de cuatro presidios con una inversión final de USD 70 millones.
La idea de la cartera de Justicia es revertir el mal estado de las superpobladas penitenciarías en Paraguay, ya que se cuenta con un sistema carcelario con capacidad para 9.511 presos, pero con una población –según datos oficiales– que llega hasta los 13.607, y “siguen aumentando”, dijo Martínez.
Martínez explicó que las “fallas sistemáticas por décadas” en el sistema penitenciario han llevado al país a tener cárceles que no cumplen con un mínimo de estándares internacionales.
Dijo que desde que asumió el cargo, hace más de un año, su idea es atribuir estos estándares a los proyectos licitándolos a través de concursos públicos internacionales y que no ocurra como con los proyectos “heredados” del pasado.
“Hemos heredado contratos de varias nuevas penitenciarías en el país. Se firmaron en el 2014, se pactaron nueve meses de construcción. Uno más o menos se cumplió y duró más o menos un año, dos se entregaron en dos años y medio y otro ya ha sido dejado sin efecto en dos ocasiones”, afirmó el ministro.
La adjudicación de estos procesos, según Martínez, contaron con fallos que han hecho que estos establecimientos penitenciarios sean de baja calidad.
“Se adjudican siempre al más barato sin ninguna medición de calidad, de solvencia. Hay índices de solvencia que se exigen, pero no son muy estrictos. También el absurdo de construir penitenciarías como si fueran copetines o despensas: vas y verificas las paredes y son huecas”, destacó.
En ese sentido, explicó que él mismo estuvo a cargo de una revisión en el Centro Penitenciario de Mujeres Casa del Buen Pastor, en Asunción, y cuando pidió inspeccionar la resistencia de los muros encontró que estos eran muros huecos.
“En dos ocasiones se invirtieron sumas (de dinero) importantes y cuando fui a verificar exigí que prueben las paredes, que me aseguraron que eran de cemento, y eran paredes huecas. Ahora estamos incorporando pantallas de hormigón por fuera”, indicó Martínez.
El ministro destacó que estos problemas son causados por diversas problemáticas a la hora de las adjudicaciones, como “fallas ya en el mismo diseño, en la ejecución y en algunas artimañas de los constructores con fiscalizadores y demás, que hacen paredes de papel”.
“El concepto del inicio de las nuevas penitenciarías toma en cuenta no solamente los materiales y la tecnología de construcción, sino también economizar el mantenimiento y seguridad, y se hace por vía de licitación pública internacional”, indicó respecto a los futuros proyectos.