15 jul 2026

El hombre ya hacía vino hace 8.000 años, según arqueólogos

El hombre ya hacía vino hace 8.000 años, según ha concluido un grupo de arqueólogos tras analizar las vasijas de arcilla encontradas en un yacimiento cerca de Tiflis, la capital georgiana.

vino-tinto.jpg

Los arqueólogos legaron a evidencias de que en la actual república de Georgia hubo procesos de producción de vino antes de Cristo. Foto: Animal Gourmet.

Misha Vignanski/EFE

“Ahora, cuando levantemos una copa de vino nos sumergiremos en una historia de no menos de 8.000 años”, dijo Patrick McGovern, arqueólogo de la Universidad de Pensilvania, a la prensa local.

Hasta ahora los expertos creían que el vino más antiguo databa de hace 7.000 años, la edad de las cepas halladas hace medio siglo en las montañas Zagros en Irán.

En cambio, los arqueólogos han encontrado pruebas de la existencia de vides aún más antiguas, concretamente de finales de la Edad de Piedra, tras más de cuatro años de trabajos en las montañas Gadachrili y Shulaveris, unos 50 kilómetros al sur de Tiflis.

Encontraron 26 muestras de tierra y una treintena de fragmentos de cerámica, pertenecientes a vasijas y recipientes, algunos de los cuales podían tener hasta un metro de alto y otro tanto de ancho.

Esos trozos de cerámica contenían ácido tartárico, la confirmación de que los habitantes de la zona se dedicaban a hacer vino, en concreto, vino blanco.

“Los georgianos siempre han dicho que era el pueblo con la historia vinícola más antigua del mundo y ahora podemos corroborarlo”, comentó Stephen Batiuk, profesor de la Universidad de Toronto.

Los antiguos habitantes de la zona utilizaban grandes vasijas de arcilla para guardar el vino, algunas de las cuales podían contener hasta 300 litros de vino.

Especialistas israelíes confirmaron que esas vasijas datan del Neolítico, lo que sorprendió a muchos, ya que se pensaba que en esa época el hombre carecía de esa tecnología.

También creen que los habitantes de la zona cultivaban sus propias uvas, aunque aún no lo han podido demostrar al no ser capaces de encontrar semillas de uva en el yacimiento.

Además, también consideran que plantaban árboles frutales, tenían ganado -ovejas y cabras-, se alimentaban de los peces de los ríos de la zona y practicaban la artesanía.

El ministro de Agricultura georgiano, Leván Davitashvili, se congratuló que después de cuatro años de investigaciones por parte de especialistas de EEUU, Francia, Italia, Israel, Dinamarca y Canadá, todos llegaran a la misma conclusión.

“Que Georgia es efectivamente la cuna del vino”, proclamó.

Teóricamente las técnicas agrícolas llegaron a Georgia de otros territorios, pero las autoridades se apresuraron a anunciar que la producción del vino nació en este país y desde ahí se difundió al resto del mundo.

“El veredicto de los expertos es un gran acontecimiento para Georgia. El turismo vinícola será a partir de ahora aún más popular entre los visitantes de nuestro país”, señaló a Efe Andro Aslanishvili, subdirector de la Agencia Nacional de Vino de este país del Cáucaso.

Y es que el vino ha formado parte de la cultura, los hábitos sociales, el comercio y la religión en esta zona del mundo desde tiempo inmemorial.

Aún hoy en día el vino se prepara de manera tradicional, primero pisando las uvas con los pies descalzos en una especie de banco de madera o “satsjaneli”, lo que daña menos las pepitas y evita que se agrie el jugo.

Después se almacena el jugo resultante en cántaros o “kvevri” bajo tierra, ya que así se conserva mejor la temperatura, según los expertos.

Una vez en la mesa el vino no se puede beber así como así, ya que antes de ser consumido debe designarse un “tamadá” o maestro del brindis.

No puede ser cualquiera, ya que debe ser una figura respetada por toda la comunidad y además debe tener gracia natural y sentido del humor, condición indispensable para garantizar el éxito de la velada.

Pese al gran consumo de vino, los georgianos raramente se emborrachan, ya que mientras beben disfrutan de la variada gastronomía nacional, muy famosa en todo el espacio postsoviético.

Georgia recibió el pasado año 6,4 millones de turistas, el doble de su población y en los primeros diez meses del año exportó 61 millón de botellas de vino, un 59% más que en el mismo período de 2016.

La producción de vino es tan grande, que cada turista que llega al país recibe en la aduana, justo después de mostrar su pasaporte, una botella de vino de regalo.

Más contenido de esta sección
La inteligencia artificial (IA) y la física nuclear han logrado una de las mayores hazañas de la arqueología moderna: digitalizar, ‘desenrollar’ virtualmente y leer por primera vez de principio a fin un pergamino de la antigua ciudad romana de Herculano, arrasada por la erupción del Vesubio hace dos milenios.
El gobierno estadounidense ordenó la suspensión de la mayoría de los controles en carretera realizados por la policía migratoria (ICE) después de la muerte de dos personas abatidas a tiros por agentes, según medios estadounidenses.
El primer ensayo clínico destinado a evaluar la eficacia de un antiviral en pacientes expuestos a la cepa mortal del ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) comenzó el martes, informó la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El Parlamento venezolano, controlado por el chavismo, y un grupo de opositores que formó parte del Legislativo de 2015 anunciaron este martes el comienzo de un plan de trabajo el próximo 1 de agosto para promover la democracia en Venezuela, que vive una tragedia por los recientes terremotos.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, defendió este martes la reelección presidencial indefinida, habilitada en el país desde julio de 2025 en una polémica reforma constitucional, cuando busca un tercer período al frente del Ejecutivo.
Las Fuerzas Armadas estadounidenses reimpusieron este martes el bloqueo naval a Irán en el estrecho de Ormuz, además de lanzar una nueva ola de bombardeos, según anunció el Comando Central del Ejército de Estados Unidos (Centcom).