09 jun. 2026

El Código es el que no permite a las reclusas lesbianas usar privadas

Según Cecilia Pérez, viceministra de Política Criminal del Ministerio de Justicia, no es una resolución administrativa la que no permite el ingreso de las parejas de personas del mismo sexo a las privadas de las penitenciarías, sino el Código de Ejecución Penal, en el artículo 131, que establece que las visitas privadas deben ser realizadas por el cónyuge o conviviente.

Protesta.  Las  integrantes de la organización Aireana mostraron carteles de protesta.

Protesta. Las integrantes de la organización Aireana mostraron carteles de protesta.

Pérez aclaró la situación que se da en torno al reclamo que hicieron activistas de la organización Aireana, el martes por la noche, al ministro de Justicia, Ever Martínez, en el local de estreno de la película Las herederas. Allí, volvieron a pedir que las internas lesbianas de la cárcel de mujeres Casa del Buen Pastor también tengan acceso a las visitas privadas.

“Le dijimos que esperamos que la película le sensibilice y responda las notas que enviamos hace meses”, explicó Rosa Posa, una de las que estuvieron al frente del escrache, refiriéndose al argumento de la galardonada película que cuenta la historia de dos mujeres lesbianas y parte de las escenas fueron grabadas en el penal de mujeres más grande del país.

Por ese motivo, las activistas portaron carteles que rezaban: “Chela y Chiquita no pudieron acceder a las visitas privadas del Buen Pastor”, haciendo alusión a las protagonistas del filme.

De acuerdo con lo que dijeron las referentes de la organización, el ministro Martínez no respondió al pedido, sino que esquivó la mirada y se llamó a silencio.

orden judicial. Sin embargo, Pérez aseguró que recibió a las integrantes de Aireana y escuchó sus reclamos poco después de haber asumido el cargo. Explicó que el pedido que realizaron las internas lesbianas se rechazó durante la administración anterior, cuando Carla Bacigalupo estaba al frente del Ministerio de Justicia.

Cuando el grupo que lucha por los derechos de las lesbianas judicializó el pedido, el juzgado de Ejecución de Central denegó el permiso, interpretando que las parejas mujeres de las internas no pueden ser consideradas cónyuges ni tampoco convivientes.