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Editorial
miércoles 7 de septiembre de 2016, 01:00

El brillo del cine paraguayo necesita mucho más apoyo

El cine paraguayo se encuentra en muy buen momento, con varios interesantes estrenos y con la obtención de importantes premios internacionales, como los que acaba de obtener la película Guaraní en el Festival de Gramado, pero hace falta un mayor respaldo a la industria del audiovisual desde todos los sectores, especialmente desde los organismos estatales. Es urgente tratar y aprobar la largamente postergada ley del cine, que permita mayor independencia económica a los productores y realizadores. El cine es la mejor ventana para mostrar a un país en el mundo y el Paraguay ya ha demostrado que tiene a talentosos cineastas. Hay que apoyarlos principalmente acudiendo a los cines a ver las producciones nacionales.

Ha resultado una agradable sorpresa que la película Guaraní obtenga los máximos galardones de Mejor Película Extranjera, Mejor Guión y Mejor Actor (para el paraguayo Emilio Barreto) en el prestigioso Festival de Cine de Gramado, Brasil, instalando una vez más la creación cultural paraguaya en el plano internacional.

Aunque se trata de una coproducción argentino-paraguaya y está dirigida por un cineasta argentino, Luis Zorraquín, la película tiene una temática esencialmente paraguaya, desde el nombre que remite a la lengua y a la cultura originaria, como los actores protagónicos, Emilio Barreto y la niña Jazmín Bogarín, son de nacionalidad paraguaya.

La buena recepción que esta película está obteniendo a nivel de crítica y de espectadores, además de los premios internacionales, se suma a los estrenos de varios otros filmes paraguayos o de temática paraguaya, como el documental sobre la Orquesta de Instrumentos Reciclados de Cateura (Landfill Harmonic), de Brad Allgood y Graham Townsley, o el anunciado documental periodístico Paraguay, Droga y banana, de Juan Manuel Salinas, a los que se suman varios otros títulos anunciados para las próximas semanas.

Este buen momento en que se encuentra el cine paraguayo debe ayudar a despertar un mayor interés por apoyar a los artistas y productores de la industria audiovisual. El cine es la mejor ventana para mostrar a un país en el mundo y el Paraguay ya ha demostrado que tiene a talentosos cineastas.

Tras la creación hace dos años de la Academia del Cine y luego del lanzamiento de éxitos como el fenómeno de la película 7 Cajas, de Juan Carlos Maneglia, las organizaciones del sector han venido trabajando largamente en la propuesta de una ley de cine, que ya ha ingresado a la Cámara de Senadores y espera una real voluntad política de los legisladores para ser tratada con seriedad y aprobada con los mejores beneficios.

Esta ley busca principalmente desarrollar una industria audiovisual creativa, generadora de resultados para el beneficio de la economía paraguaya y por ende de toda la ciudadanía, promoviendo beneficios e incentivos fiscales a las empresas y profesionales que produzcan, distribuyan o exhiban cine nacional. Ha sido elaborada con la participación de las principales organizaciones del sector, como la Cámara Paraguaya de Empresas Productoras de Cine y Tv, el Centro Paraguayo de Teatro (Cepate), Documentalistas del Paraguay (Docpy), Entidad de Gestión Colectiva de Actores del Audiovisual (Interartis), la Organización de Profesionales del Audiovisual Paraguayo (Oprap) y la Unión de Actores del Paraguay (UAP), entre otras.

Pero sin duda el principal apoyo que los realizadores necesitan es que el público acuda masivamente a los cines a ver las producciones nacionales. El esfuerzo creativo que están mostrando nuestros actores, productores y realizadores bien lo merece.