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Opinión
viernes 3 de febrero de 2017, 02:00

Cuidar lo nuestro

Wendy Marton – En TW: @WendyMarton
Por Wendy Marton

Desde hace un tiempo, el Gobierno de Horacio Cartes, a través de su ministro de Industria, Gustavo Leite, inició un enfrentamiento con el sector empresario de capital paraguayo.

Mientras afuera pregona las bondades de invertir en Paraguay por sus bajas tasas impositivas, adentro a diario se enfrenta con gremios empresariales acusándolos de obtener excesivas ganancias, pero sin que los legisladores del partido de gobierno propongan leyes que limiten estos supuestos abusos.

Por su lado, el ministro de Trabajo, Guillermo Sosa, parece ser más un ministro de "Empresas y Gremios de la Producción", defendiendo a la clase empresarial, que uno encargado de velar por los derechos de los trabajadores.

En el exterior Paraguay se está ganando la fama de ser un país interesante para la inversión por los escasos controles que el Estado realiza sobre las empresas, ya sea por el cumplimiento de leyes relacionadas con la inversión como con las normas relacionadas con la protección al sector obrero.

De acuerdo con datos del Ministerio de Industria, en la última década USD 3.119 millones fueron invertidos bajo la Ley 60/90, de los cuales el 49,6% del capital vinieron de firmas paraguayas. Los datos indican también que el año pasado, del total de inversiones realizadas, el 93% provinieron de empresas de capital paraguayo.

Por ende, no se entiende que mientras Cartes promociona al país como "una mujer fácil y bonita" para atraer foráneos, haya permitido a su ministro de Industria iniciar una guerra mediática contra empresarios locales.

La postura de un gobierno que dice apostar por el bienestar de todos los paraguayos no se condice con la pelea mediática. Más aún si esa bravuconada no es utilizada para mejorar las condiciones laborales de los empleados.

Además, los trabajadores necesitan sentirse protegidos por un Estado que castiga los abusos patronales, pero también precisan tener la seguridad de que sus puestos de trabajo no se verán afectados por este cruce de opiniones.

Independientemente de que algunos oligopolios abusaron por años de su cercanía con el gobierno de turno, Cartes necesita enfocarse en lograr que quienes viven en la extrema pobreza puedan salir de esta situación y acceder a la salud, educación, seguridad social y empleo como el resto de los paraguayos.

Para ello, debe cumplir las leyes vigentes o promover, a través de legisladores de su partido, normas que mejoren la condición de vida de todos los paraguayos. El país necesita que los sectores estatal, obrero y patronal estén unidos para lograr el bienestar de todos. Las peleas mediáticas solo sirven para que los grupos políticos sigan sacando ventajas sobre los demás paraguayos.