“Quiero expresar nuestra inmensa gratitud al Estado de la Ciudad del Vaticano por el privilegio de constar en sus famosos jardines con una imagen de nuestra Señora de los Milagros de Caacupé, representada en un delicado mosaico”, expresó el mandatario.
El presidente Horacio Cartes, su comitiva y los obispos paraguayos estuvieron presentes en el acto en los jardines de la Santa Sede, donde también plantaron dos lapachos: uno amarillo y otro blanco, en honor a los colores de la bandera pontificia.
Durante su discurso, el jefe de Estado recordó el artículo 82 de la Constitución Nacional, en el que se reconoce el rol de la Iglesia Católica en la formación histórica y cultural del país.
Además, resaltó el cumplimiento del artículo 24 de la Carta Magna, en cuyo enunciado establece que las relaciones entre el Estado y la institución religiosa se basan en la independencia, cooperación y autonomía.
El presidente también aprovechó la ocasión para mencionar que la Virgen de Caacupé es la vocación mariana más querida y venerada por todos los paraguayos. “Todos podemos testimoniar su protección maternal”, afirmó.
Tampoco olvidó las palabras del entonces cardenal argentino Jorge Bergoglio, actualmente el papa Francisco, quien en noviembre de 2010 afirmó que la mujer paraguaya es la más gloriosa en toda América.
En la recta final de su administración, el titular del Ejecutivo se reunirá por quinta vez con el Sumo Pontífice. Su objetivo es invitarle al Santo Padre para la inauguración del barrio San Francisco.