En la mañana de este lunes se llegó hasta un pozo en una estancia de la misma localidad. El mismo tiene entre 10 a 12 metros de profundidad y los investigadores sospechan de que allí estarían enterrados varios cuerpos.
Estos habrían sido asesinados por un grupo criminal de la zona, que se dedica al asalto, el acopio de marihuana y los asesinatos, informó el corresponsal de ÚH, Marciano Candia.
Los investigadores abrieron el tema meses atrás y lograron avanzar tras la detención de uno de los integrantes de la gavilla, Sergio Antunes Florentín.
En la mañana de este lunes también se allanó la vivienda del hermano del detenido, Gustavo Antunes Florentín, en busca de evidencias.
Hasta el momento se desconoce el nombre del propietario de la chacra donde encontraron la fosa.
Intervienen e investigan el caso agentes de la Comisaría 4.ª de Capitán Bado. Hasta el momento no se encontró ningún cadáver.