25 may. 2026

Bitrenes

Por Enrique Vargas Peña

En cualquier administración medianamente seria de cualquier parte, pública o privada, pero con más razón si es pública, se llevan registros fiables no solamente de la contabilidad, el curso de ingresos y egresos de dinero, sino, además, del proceso de tomas de decisiones que, por cualquier razón, incide en el curso de los acontecimientos.

Esto es tan antiguo que hasta parece estúpido recordarlo, pero como la administración que dirige Horacio Manuel Cartes Jara tiene características muy peculiares, vale mencionar que ya el Senado de Roma, por ejemplo, desde quinientos años antes de la era cristiana, registraba fiablemente sus deliberaciones, para que ninguno de los gerentes que gestionan las empresas particulares del presidente confundiéndolas con la cosa pública, tenga la desfachatez de decir que esto es algo reciente o foráneo.

Todo lo anterior viene a cuento de la decisión que tomó el Gobierno, a través del viceministro de Transporte, Agustín Encina, de modificar las regulaciones sobre transporte vial de carga en nuestro país para permitir el uso de vehículos bitrenes.

Aunque a esta altura de la discusión ya todo el mundo debe saber lo que es un camión bitrén y su diferencia con el monotrén, a los efectos de la definición es correcto repetir que el bitrén puede mover dos carretas o dos contenedores, frente a uno solo que puede mover el monotrén. Las ventajas del bitrén en términos de precio de transporte son obvias, pues con el mismo combustible mueve mucho más carga.

Es obvio también que nuestro país tiene urgencia vital para trabajar con los medios de transporte más eficientes, pues siendo un país mediterráneo, nuestros fletes son el diferencial negativo que podemos administrar con respecto a nuestros competidores y con respecto a nuestros mercados.

Aquí viene una primera cuestión: Si es verdad que nuestro país debe buscar los medios de transporte más eficientes para abaratar sus fletes, ¿por qué el Gobierno no se movió en el tema de ferrocarriles, el medio más eficiente de transporte terrestre?

¿Por qué tardó casi cinco años en “descubrir” que el bitrén es más eficiente que el monotrén, pero dichos cinco años no le alcanzaron para descubrir que el ferrocarril, que puede transportar no dos, sino cien contenedores, es todavía mucho más eficiente?

¿Cuándo fue que Agustín Encina vio la luz sobre los bitrenes, aunque no sobre los ferrocarriles?

Una decisión de negocios oligopólica, la del oligopolio del diésel, ilegal, ilegítima e inconstitucional es la que alentó a un sector importante de los trabajadores paraguayos a comprometerse comprando camiones monotrenes, en consideración a las regulaciones ruteras y a las derivadas del oligopolio del diésel, que liquidó el ferrocarril en nuestro país y que hasta hoy trabaja con Brasil y Argentina en desalentar el uso de nuestra energía eléctrica en transporte.

Hoy, una decisión oligopólica, de arroceros y madereros, por su entusiasta acompañamiento al Gobierno, cambia las reglas para favorecer a los bitrenes. Espero que Agustín Encina pueda publicar los registros de todas las reuniones, todas, que fueron parte del proceso de toma de esta decisión y estoy seguro de que, en el dudoso caso de que los tenga, pues el gobierno de Cartes es oscuro y opaco, se verá que no participaron de ellas los camioneros y que fue iniciativa de socios o protegidos comerciales del presidente, pues para darse privilegios a sí mismo es de lo único que se ocupa el presente gobierno.