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Mundo
miércoles 23 de noviembre de 2016, 01:00

Al ritmo de salsa, Maduro sortea las críticas por la crisis

AFP

CARACAS - VENEZUELA

Al ritmo de una buena salsa, atreviéndose incluso a un paso en cuclillas, el presidente Nicolás Maduro pone a girar a su esposa frente a las cámaras, haciendo oídos sordos a quienes le dicen que, mientras está de rumba, Venezuela se derrumba.

Bailando salsa, guaguancó, joropo y hasta reggaetón, como animador de radio y televisión, activo en toda las redes sociales, Maduro impulsa una nueva estrategia de comunicación que sus adversarios juzgan indolente frente a las calamidades del país.

“Dicen que porque bailo salsa estoy loco. ¡Ah! pero si Obama sale bailando, él no es loco, es chévere”, se quejó antes de sacar a bailar a Cilita la bonita –como le dice a su esposa Cilia Flores– en su programa televisivo En contacto con Maduro. “¡Levanten la mano todos los que bailan salsa!, nos declaramos locos todos”, agrega, causando furor en un público de colegiales que, entre aplausos, animaban “¡que baile!”. Un puño al frente primero y luego el otro encima, batiendo las caderas mientras baja y sube, Maduro ensayó también unos pasos de Punto, palito y me lo gozo, el baile de moda que le enseñaron los estudiantes.

“ofendidos”. Con la primera combatiente, como le llaman a la primera dama, Maduro derrocha serenidad y buen humor, en plena crisis económica y crispación política por la reciente suspensión de un referendo revocatorio en su contra.

No es la primera vez que danza ante cámaras, pero las críticas arreciaron tras lanzar este mes en radio La hora de la salsa, justo el día en que sus opositores planeaban hacerle un juicio parlamentario, culpándolo por la crisis. “Es un ridículo. Nos sentimos ofendidos. Se burla del pueblo: en vez de gastar en programas, debería traer medicinas”, dijo a AFP Euro Bermúdez, de 62 años, al salir de un banco donde cobró su pensión.