Por Camila Rolón
Es una rareza, pero se da. Las estadísticas dicen que, por cada 100 mujeres que son diagnosticadas con cáncer de mama, hay un hombre que también se ve afectado.
Y si bien es una posibilidad mínima, el hecho es que existe y ya se han dado casos en nuestro país.
Hoy en día casi no hay médico que no tome recaudos ante la presencia de un bultito fuera de lo normal en el pecho de una mujer. Sin embargo, cuando se trata de hombres, la reacción no es la misma y generalmente se atribuye a un cúmulo de grasa o a otra causa de menor importancia. Según los especialistas, esta actitud debería cambiar.
“El cáncer de seno también puede ser mortal para los hombres, si se descubre en instancias avanzadas”, asegura la doctora Anna Karina De Bleecker, responsable del área de Mastología del Instituto de Previsión Social (IPS).
Tabúes
Asumir que se padece cáncer de mama es difícil para cualquier persona. Pero en el caso de los hombres, se suma el hecho de que se trata de una enfermedad poco frecuente en ellos. Entonces, generalmente, los tabúes hacen que sientan vergüenza de contarlo y de admitirlo.
“Existe un componente sociocultural agregado que dificulta el proceso de prevención y de tratamiento”, comenta la mastóloga. Por eso, resalta que el apoyo de todo el entorno siempre es fundamental.
“Hay que reconocer que las campañas de prevención y lucha contra este tipo de cáncer siempre estuvieron dirigidas exclusivamente a la población femenina. Pero en los últimos años estamos apuntando a ambos sexos. De esta manera, damos a entender que no solo aqueja a las mujeres”, destaca la especialista.
En general, en los varones, los primeros síntomas aparecen entre los 60 y los 70 años, a diferencia de las mujeres, en quienes la enfermedad se hace visible entre los 50 y los 60. De igual manera, no se descarta que aparezcan antes de las edades mencionadas.
Señales
Una señal que debería llamar la atención en un hombre es un bulto o nódulo en el pecho, cerca o detrás del pezón (areola), que es donde se concentran todas las glándulas mamarias masculinas. “En la exploración física se pueden encontrar ganglios linfáticos de las axilas aumentados de tamaño. También puede haber retracción o ulceración del pezón”, explica Bleecker.
Otra manifestación que hay que tener en cuenta es si hay secreciones líquidas de los pezones o malformaciones de los pectorales.
Ante estos signos, se debe consultar con el mastólogo, quien indicará una serie de exámenes, como un estudio de imágenes (mamografía) y una biopsia, con los cuales se confirmará o descartará el diagnóstico.
Si se detecta cáncer, el tratamiento dependerá del grado de desarrollo que tenga el tumor. Son cuatro las posibilidades: cirugía oncológica, quimioterapia, radioterapia y hormonoterapia. “Para tomar una decisión, siempre se evalúa lo que se llama riesgo-beneficio, porque en ocasiones el tratamiento puede implicar secuelas, sin embargo, el beneficio es mucho mayor”, aclara la doctora.
En caso de que se tenga que extraer la gándula mamaria, en el hombre es menos traumático, porque no cumple una función estética, como en el caso de las mujeres.
Actuar a tiempo
La clave para ganarle la pulseada al cáncer es la detección temprana, lo cual es posible al consultar ante cualquier sospecha.
Está comprobado que esta enfermedad no distingue sexo, clase social o edad, por lo cual es vital realizarse los controles correspondientes y no dejarse vencer por el miedo. Seguir las indicaciones al pie de la letra y el apoyo del entorno, son aspectos que marcarán la diferencia en esta lucha.
• Seis casos de cáncer de mama en hombres se registran cada año en Paraguay, en promedio. Cerca de la mitad mueren por no consultar a tiempo. En 2015 hubo cuatro fallecimientos por esta razón.
• Si observa un abultamiento o agrandamiento del pezón, y siente como una pelotita o algo duro debajo de la zona de la areola, consulte con un médico.
• No todos los bultos que se detectan debajo del pezón de los hombres indican cáncer de mama. La mayoría se debe a una afección benigna denominada ginecomastia.