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Madrid
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, envió ayer un nuevo mensaje de firmeza contra el grupo separatista ETA y volvió a instar a la unidad de todos los partidos, tras la ruptura de la tregua por parte de la banda.
ETA anunció esta semana que reactivaría “todos los frentes” al considerar que el Gobierno español había respondido a la tregua declarada en marzo de 2006 con “detenciones, torturas y persecuciones”.
“Reivindico el trabajo por la convivencia en paz. Reivindico la política para la paz, pero nunca aceptaré paz por política. La política sólo cabe en paz, sin violencia, sin terror, sin la amenaza del terror. Ante la amenaza del terror seré implacable”, aseguró Zapatero ante el Comité Federal del PSOE.
Zapatero reiteró que la única salida de ETA era “doblegarse ante la democracia” y afirmó que la banda perderá el desafío que plantea.
VIOLENCIA IRRACIONAL. “Es más irracional que nunca su apuesta por la violencia, más destructivo su delirio, más estéril el dolor que pueda causar, más inútil prolongar su existencia, más temerario retomar sus periodos más negros”, afirmó.
El mandatario socialista reiteró su mensaje “inequívoco” de que ETA, que ha asesinado a más de 850 personas desde 1968 y que busca un Estado vasco independiente y socialista, es la única responsable de la ruptura del alto el fuego.
Por ello, afirmó que la banda terrorista se topará con “la determinación de la sociedad española para defender sus valores e instituciones y la acción del Gobierno para combatir el terrorismo”.
El presidente del Gobierno español explicó que durante la legislatura que inició hace tres años ha intentado lograr el fin de la violencia porque entendía que existía una oportunidad, aunque era difícil, y tras añadir que así lo entendían también una mayoría de las fuerzas políticas y una buena parte de la sociedad, concluyó que su obligación era intentarlo.
En la larga marcha contra la violencia, cada gobierno ha puesto su grano o su montaña de arena”, recordó.
LLAMA A LA UNIDAD. El presidente insistió también en la necesidad de la unidad de los demócratas, en alusión al Partido Popular (PP), con cuyo líder, Mariano Rajoy, se reunirá el lunes para abordar el fin de la tregua de ETA.
“ETA amenaza a todos y todos debemos estar juntos ante esa amenaza. La amenaza la tenemos por delante y no miraré hacia atrás. Si los demócratas no estamos dispuestos a pagar un precio político por el fin de la violencia no paguemos tampoco el precio de la desunión entre nosotros”, declaró.
El PP ha pedido al Gobierno una rectificación en la política antiterrorista y garantías de que no habrá ninguna negociación con ETA.
Aunque el fin de la tregua marcó el inicio de su intervención ante sus correligionarios del partido, su discurso se centró principalmente en las elecciones municipales y autonómicas del pasado 27 de mayo, en el balance de su Gobierno y en el trabajo que tiene por delante.
El líder socialista, que no mencionó la debacle de su partido en Madrid, que ha llevado a la dimisión de sus dos principales candidatos, aseguró que el PSOE había obtenido un buen resultado electoral y anunció que el ministro de Trabajo, Jesús Caldera, dirigirá la elaboración del programa para las elecciones generales del 2008.
Marchas a favor y en contra de los etarras
Cerca de 1.000 vascos salieron a las calles ayer para apoyar al líder del grupo separatista Arnaldo Otegi, quien está preso, días después de que ETA cancelara un cese del fuego con el Gobierno español.
La manifestación se realizó en Elgoibar, ciudad natal de Otegi.
Otegi fue enviado a prisión el viernes por apoyar la violencia de ETA luego de que la Corte Suprema de España confirmó una condena de 15 meses.
En otras partes de España miles de personas participaron en marchas antiETA en Bilbao y Pamplona bajo la consigna “Es nuestro derecho: Paz y Libertad”.
El arresto de Otegi se produjo sólo tres días después de que ETA quebró un cese del fuego de marzo del 2006, prometiendo actuar “en todos los frentes” para atacar al Gobierno español en su lucha por la independencia del País Vasco, en el noreste del país.