13 abr. 2026

¿Y si nacionalizamos a Pepe Mujica?

Por Brigitte Colmán - bcolman@uhora.com.py | @lakolman

Ni bien se confirmó la contratación de Ramón Díaz como DT de la Selección, comenzaron a surgir los nombres de los jugadores que podrían nacionalizarse para vestir la Albirroja.

Son cuatro argentinos –con raíces paraguayas– los que podrían iniciar el proceso para formar parte del elenco guaraní: Juan Manuel Iturbe, Luis Fariña, Héctor Tito Villalba y Adrián Cubas, según publicaciones.

La moda de nacionalizar jugadores comenzó con el Tata Martino, y hay quienes no lo aceptan.

Se dice por un lado que habría que fortalecer a los locales. Otros creen que hay que nacionalizar jugadores ya formados para conseguir resultados.

El debate sigue abierto, pero seguro que los dueños del fútbol harán –como siempre– lo que a ellos les convenga.

Pero, si nos diéramos permiso para soñar un poco, y mirando nuestra realidad política, yo me permitiría proponer que, ya que estamos, procedamos a nacionalizar al uruguayo Pepe Mujica.

No lo quiero en el mediocampo de la Selección sino para reforzar nuestro escuálido y lamentable plantel de primera división de políticos.

¿O me va a decir señora que a usted no le causa un poco de envidia ver un Presidente, tan en mayúsculas como José Pepe Mujica?

Porro legal. Uruguay es el país con el que siempre confunden a Paraguay. Lástima que solo sea por cuestiones de onomatopeya.

Uruguay legalizó la marihuana y el matrimonio igualitario. Es el país que tiene un presidente no millonario y vive de manera muy austera.

Toda una rareza, en un mundo en el que la política está llena de millonarios que llegan a presidentes, o presidentes que llegan a presidentes financiados por grupos o corporaciones. Toda una rareza encontrar políticos con dosis de coherencia.

El año pasado The Economist, la revista británica, declaró a Uruguay como país del año, y eso tiene que ver con la gestión de Pepe Mujica.

Es muy probable que la realidad del país oriental sea un poco más compleja y que vaya más allá del porro legal, pero me van a decir que no sería lindo poder escuchar que hablan bien de tu país y de tu presidente. Aunque tan solo sea de vez en cuando.

Mujica fue guerrillero tupamaro en los 60 y estuvo 14 años en la cárcel. No usa corbata y sigue viviendo en la misma casa en la que vivía antes de ser presidente.

Maneja un viejo Volkswagen escarabajo para ir a su oficina, dona el 90% de su sueldo a organizaciones que ayudan a los pobres y acaba de rechazar un millón de dólares por su escarabajo celeste.

Ya sé que no se puede, pero ¿acaso van a negar que a Paraguay no le hace falta un Pepe?