Sobre los casos, los investigadores manejan datos de que el agresor tendría como principal objetivo esposas de agentes de la Policía Nacional y sería en represalia por su detención tras un hecho de robo hace años.
Se trata de José Asunción Gavilán, de 32 años, quien cuenta con once denuncias de abusos en su contra, registrados entre el año pasado y en lo que va del presente año, en Coronel Oviedo.
En la causa, dos cómplices del sospechoso ya fueron detenidos y están a disposición de la Fiscalía.
Su última víctima, hecho que se registró hace cinco días atrás, describió el ataque en sus redes sociales. La mujer contó que tras forcejear y herir a su agresor, logró correr y encerrarse en su habitación con su hija de dos años llorando. “El hombre intento entrar a la pieza, pero con un ropero cerré la puerta. Al percatarse que no podía, se fue del lugar. Yo llamé en 19 ocasiones al Sistema 911 de la Policía y no me atendieron. Después llamé a mis padres, quienes me socorrieron hasta un hospital por los golpes. Necesito que este hombre vaya a la cárcel, hoy yo solo tengo heridas en el cuerpo que sanarán, pero las demás mujeres a quienes pudo coaccionar, ¿quién las sana? Yo misma me siento sucia, con asco, con temor a esto que las mujeres no nos merecemos”, escribió la víctima.
En ese sentido, siguió con su descargo: “La Policía y la Fiscalía habrían identificado al hombre mediante un tatuaje, porque él opera siempre armado y con guantes. Mi agresor sigue libre y yo en zozobra, con miedo, miedo al monstruo que me espera afuera para lastimarme. Las mujeres merecemos vivir libre, vivir tanquilas”, posteó la víctima.