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Viaductos peatonales: Pista de motos de día y tierra de nadie en la noche

La gente prefiere pasar la autopista Ñu Guasu sobre las barreras del paseo, a subir al puente por la exagerada distancia de las rampas. Afirman que malvivientes se apoderan de estos espacios.

Una escasa utilización por parte de los peatones tienen los tres viaductos peatonales que se encuentran instalados sobre la autopista Ñu Guasu que une Asunción con Luque, debido a una serie de características que hacen que su estructura no sea cómoda ni segura, y que desde hace mucho tiempo son cuestionadas.

Los mismos están a la altura del Hospital San Jorge, que funciona en el predio de la ex Caballería; de la Iglesia La Piedad y, de la escuela y colegio República de Venezuela, que son instituciones que diariamente movilizan a gran cantidad de personas.

Entre ellas se anota que estos pasos de hormigón cuentan con rampas que tienen un recorrido muy exagerado para cruzar de un margen a otro de esta vía de circulación rápida, lo que hace que las personas opten por cruzar, pasando sobre las barreras metálicas que están en el paseo, bajo riesgo de ser arrolladas.

Ante esta situación, las mismas son aprovechadas de manera totalmente irregular y peligrosa por motociclistas, muchos de ellos para acceder a calles adyacentes y otros para correr como si fueran pistas de carrera, según denuncias de los mismos vecinos de la zona.

Otro factor que genera preocupación para los pobladores de ese sector de Asunción es que, en horas de la noche, estos pasos se convierten en tierra de nadie y son dominados por adictos o malvivientes que cometen asaltos y ataques contra quienes retornan de sus estudio o trabajo y se atreven a ir por esas pasarelas.

Esto se sustenta en el hecho de que en todo el lugar se observan preservativos usados, colillas y cajetillas de cigarrillos, además de otro tipo de desperdicios, que evidencian la presencia de marginales.

Asimismo, en el primer puente ubicado cerca de la mencionada institución educativa, el panorama desolador se complementa con malezas que crecen en varios sectores.

POSTURAS. El intento por conocer la postura de un técnico del MOPC sobre las críticas que tiene la gente hacia estos viaductos peatonales resultó infructuoso, ya que ningún responsable de esa cartera de Estado respondió a las llamadas de ÚH.

Sin embargo, el concejal Augusto Wagner, en ocasión en que su par Javier Pintos había denunciado que varias vías alternativas a esta obra inaugurada hace más de dos años quedaron en mal estado, como Campo Esperanza, 27 de Noviembre, Itá, Acahay y Areguá, indicó que la misma no fue entregada oficialmente a la Comuna capitalina.

El edil Federico Franco Troche también apunta al mal diseño de las rampas, que son más bien pistas para motos y bicicletas.

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