12 abr. 2026

Vergüenzas

Por Brigitte Colmán – bcolman@uhora.com.py

brigitte colman

Vergüenza Nº 1. El sábado 17 de enero en el momento del cambio de guardia en la Jefatura de Amambay se detectó la misteriosa desaparición de un cargamento de cocaína depositada en el lugar.

Según el jefe del Departamento de Antinarcóticos, Bartolomé Báez, los oficiales investigados habrían llevado la droga hasta un auto que se encontraba a metros de la jefatura. Del lugar donde estaba guardada la mercadería hay 12 metros hasta una muralla no muy alta. Se cree que por ahí salió la cocaína.

Los tres suboficiales investigados, Santiago Ferreira Coronel, Lucio Recalde y Celso Fleitas, no hablan, pero niegan haberse llevado la merca. Y se dice que cobraron entre 100.000 y 250.000 dólares.

La droga había sido incautada el sábado 10 de enero en un operativo antinarcóticos en Zanja Pytã, en la colonia Fortuna Guasu de Amambay.

Muy rápidamente se vinculó a dos concejales departamentales, José María Bogado (ANR) y César Quevedo (PLRA), con el millonario cargamento.

De acuerdo a lo que publicó ÚH, José María Bogado es cuñado del diputado Marcial Lezcano, también salpicado por el narcotráfico. El diputado está casado con la abogada Olga Bogado, hermana del concejal. Mientras que César Quevedo es primo del senador liberal Robert Acevedo.

Lo que sucedió en la Jefatura de Policía del Amambay, en la madrugada del sábado, es algo que nos sorprendió. Lo cual es muy extraordinario, en un país donde ya poco nos sorprende.

Robo, entrega o devolución, nadie sabe a dónde fue a parar la cocaína. Y aunque no sorprenda que funcionarios públicos se vendan o alquilen, sí preocupa que los narcos accedan sin mayores problemas a una jefatura policial para recuperar 252 kilos de drogas. Esa idea asusta.

Vergüenza Nº 2. No se puede pasar por alto, que una gran parte del país está viajando hacia la carísima (en afectos y en precios) Encarnación, para participar de los carnavales.

El diputado liberal Carlos Portillo, polémico y mediático, no podía faltar a las celebraciones de la temporada.

El fin de semana estuvo por los corsos de Villarrica y Encarnación. En Villarrica fue jurado y a Encarnación fue invitado por el intendente, según Portillo.

Se le agradece que no vaya a la mexicana Cancún, pero ya que vacaciona en el país, podría mostrar un chiqui de decoro ya sea por su investidura o por pudor.

De la misma manera en que preocupan, asustan y avergüenzan la narcopolítica y los narcopolíticos, también avergüenza ver parlamentarios bailando reguetón, aunque sea carnaval y aunque seamos un país en permanente estado de carnaval.