Interior

Vecinos esperan solución tras años de lucha para conseguir tierras

Pequeños productores que anhelaban la tenencia denunciaron que el Indert adjudicó certificados de ocupación a personas que jamás fueron vistas en el asentamiento. Exigen una solución.

Son pequeños agricultores del asentamiento Buena Vista asociados al Consejo de Desarrollo Rural de Agricultores Mingueros (Codrami) quienes habían iniciado una lucha por la tenencia de tierras en el kilómetro 26 Monday de la ruta 7. El año pasado, el Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) inició la entrega de certificados de ocupación a los propietarios, donde aparecen personas adjudicadas que jamás fueron vistas por el asentamiento, según las denuncias.

Los vecinos esperan que la administración actual del Indert pueda revertir la situación, ya que reciben amenazas, por parte de los adjudicados que no son de la comunidad, de ser enviados a la cárcel si no abandonan sus parcelas, según Antonio Martínez, de Codrami.

Martínez señaló que muchos de los campesinos que iniciaron la lucha abandonaron las tierras cansados, tras tres desalojos –uno de ellos violento con varios heridos–, mientras que otros siguieron ocupando sus terrenos, consistentes en un sitio urbano y un terreno para el cultivo.

“No cuestionamos a los que resolvieron vender sus derecheras, que no son asociados nuestros, pero sí aparecieron personas que no se dedican a la agricultura, que no son sujetos de la reforma agraria y que nunca fueron vistas en la comunidad. Los funcionarios a cargo del ex director Justo Cárdenas trajeron a gente de otras localidades y que se dedica a actividades comerciales, incluso un empresario”, dijo.

El dirigente reveló que inicialmente fueron perseguidos por políticos vinculados a la Junta de Minga Guazú, quienes tenían parientes con intenciones de usurpar las tierras por las que estaban luchando y luego venderlas a una empresa de agronegocios.

La aparición de una demanda por recobrar posesión en 2011 contra el Indert desnudó que las tierras eran públicas, dijo el afectado.

INTERVENCIÓN. Los vecinos del asentamiento Buena Vista, cuya nueva denominación es la colonia San Miguel, ya habían presentado una nota el 13 de agosto del año 2018 ante el ex titular del Indert Justo Cárdenas, solicitando la intervención para la realización de un censo de los ocupantes y pidiendo que se anulen todos los trabajos mal hechos en el lugar.

Señalaron en la nota que fueron excluidos por funcionarios del SIRT sin resolución, entregando sus chacras a terceros, quienes con sus documentos del Indert en mano amenazaron con echarles y mandarles presos, si no abandonaban sus terrenos ocupados hace más de 10 años.

Irregularidades
El asentamiento Buena Vista, ahora colonia San Miguel, fue fraccionado en lotes urbanos para residencias y lotes quinta para chacras, con un poco más de una hectárea para cada ocupante. Sin embargo, algunos de los asociados del Codrami recibieron el espacio para sus casas, pero sus chacras fueron entregadas a terceros, según las denuncias.
La comunidad es reconocida por el Indert y en sus planillas de actualización y actas de asambleas fácilmente se puede saber quiénes estuvieron en la lucha desde el inicio y debieron ser beneficiarios, conforme a la versión de Antonio Martínez, dirigente del Consejo de Desarrollo Rural de Agricultores Mingueros (Codrami), que lleva adelante una larga lucha de más de 10 años.

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