Editorial

Utilizar bienes del Estado en una campaña proselitista es inmoral

Repitiendo una de las más viles prácticas heredadas de la dictadura stronista, el vicepresidente de la República, Hugo Velázquez, utilizó un avión de la Fuerza Aérea Paraguaya para trasladarse al Amambay, en donde asistió a actos políticos electorales de los candidatos a intendentes del movimiento Concordia Colorada. La utilización de bienes del Estado para los intereses de un sector del partido en el Gobierno está penada por ley, y es una afrenta a la ciudadanía, pues incurre en una apropiación arbitraria de un recurso que pertenece a todo el pueblo. La versión dada por Velázquez, de que fue “por seguridad” al viajar a “una zona roja”, no corresponde. Si se hace campaña por un partido, es ese partido el que debe pagar los gastos de transporte, incluyendo la seguridad.

Como si no hubiese cambiado nada desde la época de la dictadura stronista, el vicepresidente de la República, Hugo Velázquez, utilizó un avión Cessna 2010, perteneciente a la Fuerza Aérea Paraguaya, para viajar al Departamento de Amambay, en donde participó de varios actos políticos electorales para promocionar a candidatos a intendentes del movimiento Concordia Colorada, el principal sector unificado de la Asociación Nacional Republicana, fuerza política actualmente en el Gobierno.

Velázquez inició su gira proselitista con el avión del Estado en la ciudad de Capitán Bado, en compañía del diputado Arnaldo Samaniego, en donde fue presentada la candidatura de Rodney Villalba para la intendencia de esa ciudad. Luego estuvo en otras localidades, incluyendo a la capital de Amambay, Pedro Juan Caballero, donde se realizó el acto más importante en la noche del jueves, respaldando al ex diputado Marcial Lezcano como candidato a intendente.

En el distrito de Zanja Pytã, apoyó al candidato a intendente Pablino Arévalos, en Karapã’i a Carlos Sánchez y en Cerro Corá al abogado Wilfrido Figueredo.

El municipio de Bella Vista Norte es el único en donde no se logró el consenso. Los movimientos Añetete y Honor Colorado tendrán sus candidatos respectivos y el que triunfe enfrentará a los opositores.

Ante el cuestionamiento por haber usado un avión estatal para una gira proselitista, el vicepresidente Velázquez se defendió alegando que fue por razones de seguridad. “Tenemos unas medidas de seguridad que acatar, sobre todo cuando uno se desplaza en una zona roja como es el Norte del país”, señaló.

Velázquez también significó que el avión tiene que estar cuidado por militares en todo momento, según se establece en las normas de seguridad, y que por ello debe viajar de este modo.

También justificó que debe ir a los actos electorales, debido a que tiene un compromiso con el Partido Colorado, porque gracias a eso llegó al poder, acompañando al presidente Mario Abdo Benítez.

El argumento no corresponde, ya que ninguna razón de seguridad puede llevar a desobedecer o a violar lo que establece la ley.

Si se hace campaña por un partido, es ese partido el que debe pagar los gastos de transporte, incluyendo la seguridad.

Lamentablemente, la utilización de bienes del Estado para campañas políticas del partido de turno en el poder sigue siendo una práctica reiterada. En menor medida, recientemente también se sorprendió a un vehículo oficial de la Municipalidad de Asunción trasladando un cartel publicitario que promocionaba la candidatura del actual intendente, Óscar Nenecho Rodríguez.

Es de esperar que la Fiscalía y la misma Justicia Electoral intervengan ante estos casos, aunque lamentablemente en ambas instancias lo más común sigue siendo la abierta complicidad con los infractores, cuando estos pertenecen a las actuales cúpulas del poder. Un elemento que la ciudadanía debe tener en cuenta a la hora de emitir su voto en las próximas elecciones.

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