Los miles de uruguayos presentes en el Centenario realizaron una cuenta atrás y con las imágenes del tanto de Ghiggia proyectadas en las pantallas del estadio gritaron un gol que cuando se produjo el 16 de julio del año 50 en Río de Janeiro no tuvo su correspondiente festejo. En el centro de la ceremonia estuvo visiblemente emocionado el veterano Ghiggia, de 86 años, el goleador y el único superviviente de los jugadores de esa final.