12 jul 2026

Urge cambiar la perversa cultura machista que mata a las mujeres

Esta ha sido una semana negra, marcada por casos de feminicidio y de violencia contra las mujeres. Una adolescente de 16 años asesinada por su novio, un militar, en Capiatá. Una niña de 7 años muerta tras ser terriblemente violada en Pedro Juan Caballero. Una joven desaparecida hacía varios días que fue hallada muerta, presuntamente asesinada por un hombre en San Cristóbal. Un policía arrastrando de su cabello a su pareja en Luque. ¿Qué nos pasa? ¿Está acaso tan enferma esta sociedad? No basta con elevar las penas por feminicidio. Se requiere con urgencia involucrarnos más para transformar la perversa cultura machista que mata a las mujeres. Basta de tanta violencia asesina.

El machismo mata” es una consigna muy utilizada por las organizaciones de mujeres, a la que muchos le atribuyen connotaciones ideológicas o feministas. Sin embargo, en la sociedad paraguaya esta frase se vuelve cada vez más patente, principalmente en esta última semana de agosto, que ha resultada negra por los casos de feminicidio y violencia contra las mujeres.

Un primer caso que conmocionó a la opinión pública fue el registrado en la ciudad de Pedro Juan Caballero, Departamento de Amambay, cuando una niña de apenas 7 años de edad fue ingresada al Hospital Regional por causas que, según sus familiares, se debían a una fuerte caída de la cama.

La niña falleció a poco de haber llegado. Los médicos encontraron signos de que había sido abusada y aconsejaron a la Fiscalía realizar una autopsia. El diagnóstico confirmó lo que sospechaban: “Shock hipovolémico por hemorragia aguda digestiva baja por desgarro anal” es la causa del fallecimiento que se estableció tras el examen médico. Hubo rastros de que venía siendo violada desde hace tiempo. Actualmente los padres están detenidos e imputados por violación del deber de cuidado y abandono.

Apenas dos días después, en la mañana del miércoles, se daba a conocer el hallazgo del cadáver de una mujer en el arroyo Quemado, en San Cristóbal, Alto Paraná. Se trataba del cuerpo de Lizandra Chaves González, de 23 años, de Naranjal, desaparecida desde el 4 de agosto pasado. La autopsia reveló que tuvo hundimiento de cráneo con desprendimiento de maxilar superior, por un fuerte golpe, lesión contusa y traumatismo de cráneo. Por el caso fue imputado su pareja, Nelson Duré Maciel, quien está prófugo y con orden de captura. El hombre mismo avisó a sus familiares en donde podían hallar el cuerpo, mientras huía al Brasil.

El jueves, otra noticia escabrosa. Un militar del Regimiento Escolta Presidencial (REP) asesinó a su pareja, una adolescente de 16 años, en el barrio Posta Ybycuá, Capiatá, Departamento Central, con varios disparos de arma de fuego. El hombre, con grado de vicesargento primero, habría intentado quitarse la vida posteriormente, pero solo tuvo heridas leves y se dio a la fuga.

Hubo otros casos que no resultaron fatales, pero son igualmente deleznables, como el ocurrido en Luque, donde un video muestra cómo una mujer es arrastrada del cabello por su pareja, el suboficial primero Pablo Galli, de la Agrupación de Seguridad Urbana y Turística de la Policía.

Igualmente, en el barrio Tablada Nueva de Asunción, un hombre identificado como Elvio Santacruz fue detenido por agentes de la Comisaría 20ª Metropolitana, acusado de un intento de feminicidio contra una mujer a quien clavó con cuchillo en el brazo y el muslo.

En los últimos meses, las denuncias de violencia contra mujeres aumentaron en un 87% y se elevaron las cifras de feminicidio, según la ministra de la Mujer, Nilda Romero. Es para preguntarnos seriamente: ¿Qué nos pasa? ¿Está acaso tan enferma esta sociedad?

No basta con elevar las penas por feminicidio. Se requiere con urgencia involucrarnos más para transformar la perversa cultura machista que mata a las mujeres. Basta de tanta violencia asesina.