29 may. 2026

Uno de los 18 hermanos de Lula venció al cáncer

Hace 3 años, Jaime da Silva, de 74 años, descubrió que tenía un tumor en el cuello, muy cerca de las amígdalas. Después de enfrentar un duro tratamiento, lo superó. La enfermedad es similar a la del expresidente de Brasil.

REUTERS

SÃO PAULO - BRASIL

El expresidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, tiene antecedentes de cáncer en la familia, lo que pudo haber influido en el desarrollo de la enfermedad que le detectaron el pasado sábado.

Sin embargo, el historial de uno de sus hermanos mayor sorprendió por la similitud.

Otro de los Da Silva, José Ferreira de Melo, que funciona como una especie de vocero de la familia, narró para Folha de São Paulo, que Jaime “sufrió mucho, pero sanó”.

Así, el éxito del hermano del expresidente también se transformó en buenos augurios para su salud. De hecho, el médico que trató a Jaime va a ser parte del equipo que cuidará del expresidente.

Lula tuvo 18 hermanos -7 de ellos del matrimonio de su padre, Arístides Inácio da Silva, con su madre, doña Lindu, y otros 10 por parte de su padre-. Otra de sus hermanas, María también luchó contra un cáncer de mama.

El sábado 29 de octubre, el director del Centro de Oncología del Hospital Sirio Libanés, Paulo Hoff, confirmó la enfermedad de Luiz Inácio Lula da Silva e informó el comienzo de las sesiones de quimioterapia. Los especialistas afirmaron que el cáncer que padece el exmandatario tiene la agresividad de los tumores de la región clásica y puede ser clasificado como “intermedio”.

Según los médicos, Lula va a pasar por tres sesiones de quimioterapia y, en enero, se someterá a una sesión de terapia de radiación. Si el tratamiento se lleva a cabo como estaba previsto, debería darse por concluido el proceso en febrero. Como consecuencia de la enfermedad, puede sufrir un ligero cambio en su voz, por lo tanto, también seguirá una terapia fonoaudiologíca.

El popular expresidente terminó el martes la primera de 3 sesiones de quimioterapia contra un cáncer de laringe y dijo estar decidido a “ganar la batalla” contra la enfermedad que ensombreció su futuro político.

“PREPARADO PARA LA BATALLA”. “El paciente concluyó la primera sesión de quimioterapia sin complicaciones y se realizó exámenes de PET/CT (tomografía) y complementarios”, informó el hospital en un parte médico.

En un video divulgado más tarde por el Instituto Ciudadanía que él preside, Lula tenía buen aspecto aunque su característica voz ronca sonaba debilitada (here).

“Estoy preparado para enfrentar una batalla más y creo que vamos a conseguirlo. Basta con seguir las recomendaciones médicas, basta con que hagamos lo que tenga que hacerse”, dijo.

“Hasta la primera asamblea, el primer mitin, el primer acto público”, remató, riendo, en un aparente guiño sobre su futuro político.

El exlíder sindical que emergió de la pobreza para convertirse en el primer presidente obrero de Brasil, gobernó entre el 2003 y el 2010, un periodo de fuerte crecimiento económico. En enero de este año fue reemplazado por su exministra y protegida política Dilma Rousseff.

Lula dejó el poder con una popularidad del 87 %, atribuida en parte a los programas sociales que rescataron de la pobreza a por lo menos 20 millones de brasileños.

Su alto nivel de aprobación sugiere que podría postularse a la presidencia en el 2014, en caso de que Rousseff desista de buscar un segundo mandato.

Independientemente de sus ambiciones presidenciales, Lula continúa siendo el político más influyente de la gran nación sudamericana.