26 ene. 2026

Una lipo al guaraní

Por Bruno Jara | <br/><br/>La decisión de eliminar tres ceros al guaraní no es sino apenas un retoque cosmético, un cambio estético, una suerte de “retirar lo que está de más”. No implica que la moneda “va a costar” más ni es una cuestión de paridad. Va a “valer” lo mismo, siempre que la inflación así lo permita. Al final será solo una cuestión matemática.<br/><br/>La propuesta es que desde el 2011, se incluya el término “nuevo guaraní”, además del retorno de los céntimos, que no fueron dados de baja, pero &ndash;por efecto de la inflación acumulada en más de 60 años de nuestra moneda&ndash; ya no se usan. En términos actuales, por ejemplo el pasaje del transporte público pasará de 2.100 guaraníes a 2 nuevos guaraníes con 10 céntimos o una bebida gaseosa de 6.000 guaraníes costará 6 nuevos guaraníes.<br/><br/>Para hacer una rápida y simplona comparación es como hacer una lipo. Solo que, como toda operación, siempre es prudente tomar los recaudos y prever las consecuencias. Ver si el paciente está en condiciones de la intervención quirúrgica y si el lugar en donde se va a realizar es el más adecuado.<br/><br/>¿Cuáles son esas condiciones? Básicamente que haya una estabilidad, que los precios no realicen grandes fluctuaciones. Y en eso, el guaraní es estable, lo demostró respaldado en sus casi siete décadas de vigencia.<br/><br/>Lo peor para la estabilidad es una fluctuación incontrolable de los precios. Es lo que pasó incluso en la región, con la hiperinflación. Ir a la mañana al mercado a comprar carne, panificados, verduras o lo que sea a un precio y para el mediodía su valor se haya multiplicado.<br/><br/>Tras la lipo, por ejemplo, si un kilo de carne molida cuesta 21.900 guaraníes, pasará a costar 21 nuevos guaraníes con 90 céntimos. La leche estará por los 3 nuevos guaraníes y la yerba mate empaquetada, 5 nuevos guaraníes con 36 céntimos.<br/><br/>Otro factor a tener en cuenta es evitar la especulación. Hay que pensar en el impacto sicológico en la gente. Volviendo al ejemplo de las compras, si el puchero cuesta 10.000 guaraníes el kilo debería pasar a 10 nuevos guaraníes y no 15 nuevos guaraníes. Hay un golpe visual entre “10.000" y “15", por lo que además de apelar a la buena voluntad de quienes van a remarcar los precios, también se abogue por más atención de parte del propio consumidor.<br/><br/>A la pregunta de ¿va a costar más la nueva impresión?, debería darse la lógica: igual que ahora. Un billete nuevo, promedia entre 8 y 12 meses antes de deteriorarse. Es decir, los nuevos guaraníes antes de volver a la denominación de “guaraní” (prevista para el 2013), en dos años de circulación, tienen tiempo de sobra para ser cambiados por otros.<br/><br/>Obviamente, si alguien no hace circular el billete, puede durar más. Pero así como viene la mano, en el futuro cercano será efímero guardar 50 nuevos guaraníes.<br/><br/>Al mismo tiempo dejaremos de tener salarios mínimos y vehículos “millonarios”. Eso sí, habría que cuidar que los queridos representantes del Parlamento no lloren miseria por ganar “solo” 22 mil nuevos guaraníes o del despacho de la primera dama diga que hace de tripas corazón porque se queda sin un presupuesto de 3,5 millones de nuevos guaraníes.<br/><br/>El trabajo entonces debe pasar por una fuerte campaña educativa. En fin, aunque se haga la lipo, el guaraní perderá ceros, no los años ni la estabilidad. Decir eso es tan falso como billete de 20, bueno, al menos por ahora.<br/><br/>