Por Mílder Melgarejo Valiente
CAAGUAZÚ
Roger Doménico González fue arrestado en la noche del pasado martes por una brigada de la Policía Nacional e imputado por el Ministerio Público como cómplice de extorsión. Está sindicado como autor intelectual del hecho el funcionario de la Defensoría del Pueblo de esta ciudad, abogado Gabriel Gauto García, quien se encuentra prófugo y con orden de captura.
El caso salió a luz pública a raíz de la denuncia de Claus Jorg Lorenz y Petra Claudia Demarczyk de Laben e investigación del Diario Última Hora y Telefuturo, que contó con el apoyo y respaldo de la Fiscalía de Coronel Oviedo y Caaguazú, así como del Viceministerio de Seguridad de la cartera del Interior.
El Ministerio Público investiga a unos supuestos agentes policiales del Departamento de Investigaciones, quienes serían cómplices de los extorsionadores. La entrega vigilada del dinero se concretó en medio de mucha tensión y aristas llamativas.
ANTECEDENTE. Los ciudadanos alemanes denunciaron que desde hace aproximadamente cinco meses están siendo víctimas de chantaje, amenazas y extorsión por parte de supuestos agentes policiales y en los últimas semanas del funcionario de la Defensoría del Pueblo. Los mismos pidieron en tres oportunidades dinero a cambio de dejar en “paz y tranquilidad” ya que los extranjeros están radicados en forma ilegal en el país, además que tuvieron un altercado con sus vecinos.
Los ciudadanos alemanes, quienes hacen cinco años viven en el territorio nacional, están radicados en la calle San Antonio, compañía Cantera Boca, distrito de Caaguazú.
Las dos primeras entregas, de 2.000.000 y 1.500.000 guaraníes respectivamente, se realizó en la casa de los denunciantes, hasta donde acudieron los supuestos efectivos policiales para exigir y recibir el dinero. La pareja de alemanes comentaron la situación al funcionario de la Defensoría, quien le ofreció su ayuda para solucionar el tema, pero finalmente el mismo empezó a ejercer presión para que se entregue dinero a los policías con el argumento de que era la única forma que estarían tranquilos. Gabriel Gauto enviaba mensajes de texto y por messenger exigiendo primeramente la suma de 3.000.000 de guaraníes y que finalmente se redujo a 2.000.000, dinero que era supuestamente para los uniformados, pruebas a la que accedió ÚH.
TERCERA, LA VENCIDA. Los alemanes denunciaron el hecho a la Unidad de Anticorrupción, instancia que derivó el caso a la Fiscalía de Coronel Oviedo y Caaguazú. Ya con la colaboración de ambos medios de comunicación se consiguió la orden judicial para hacer la entrega vigilada de 2.000.000 de guaraníes
En comunicación telefónica, grabada por ÚH y Telefuturo, Gauto acordó con Petra Claudia que la entrega de dinero se realizaría en el patio de comida de un conocido supermercado, donde sorpresivamente aparecieron dos jóvenes (de nombres Diego y Roger), quienes comunican a la pareja de alemanes que Gabriel no quería recibir el dinero personalmente y pidió entregar la “mercadería” a un amigo.
Se cambió el lugar de entrega. Se pactó concretar el negocio en una estación de servicio, que estaba rodeado por motociclistas y autos con extraños movimientos. La placa de uno de los automóviles que realizaba sospechosas maniobras corresponde a un familiar de Gabriel Gauto.
CÓMPLICE. En la estación de servicio apareció en escena Roger González, se acercó a la camioneta de las víctimas y recibió el dinero. El intermediario se retiró inmediatamente del lugar de la entrega y es seguido por un motociclista y un auto de color blanco, además de efectivos del departamento Antisecuestro de Personas de la Policía Nacional, quienes detuvieron en la vía pública al muchacho que tenía en su poder la suma de 2.000.000 de guaraníes.
Los fiscales Osvaldo García de Coronel Oviedo y Gladys Villamayor, quienes realizaron el operativo, cotejaron que el dinero que tenía Roger correspondía a los billetes fotocopiados para hacer la entrega vigilada. Además, los fiscales constatan que Roger recibió varias llamadas del número de celular registrado a nombre de Gabriel Gauto y anunciaron que investigarán la complicidad del agentes del orden en el hecho.
JEFE POLICIAL NO SE JUEGA POR SUS AGENTES
El jefe de la comisaría segunda de Caaguazú, Carlos Leiva, puso en duda la honorabilidad y credibilidad de sus efectivos policiales al argumentar que “no pone la mano en el fuego por nadie”. Fue al hablar sobre la denuncia realizada ante la Fiscalía por Claus Jorg Lorenz y Petra Demarczyk, quienes acusaron a uniformados de extorsión.
El jefe de la comisaría Segunda recordó que los alemanes fueron denunciados por abigeato por un vecino, quien posteriormente desistió de la acción porque ambas partes llegaron a un arreglo amistoso que tuvo como intervinientes y testigos a dos efectivos de Investigación. La pareja de inmigrantes habían denunciado que los agentes participaron del arreglo con su vecino, pero que después se quedaron a exigir dinero para no elevar la denuncia a la Fiscalía.
Leiva en su calidad de jefe de los efectivos de la Comisaría Segunda mencionó que de ninguna manera se pudo extorsionar a base de dicha denuncia, porque la misma fue desestimada por la afectada.