Esta vez, la víctima, Gregorio Irala, es un vendedor de caramelos, que subió al bus en la avenida Pioneros del Este esquina Pa’i Pérez, para ofrecer sus productos, pero luego fue tomado por una de las ruedas del vehículo cuando se disponía a bajar. Algunos testigos dijeron que el niño perdió el equilibrio cuando ya estaba en la estribera, y otros señalaron que el conductor aceleró la marcha, sin tener en cuenta que el menor aún no había bajado hasta la vereda. El chofer Antonio David Ribeiro (22) quedó detenido. (N.D.S.)