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Un inesperado reencuentro con el macramé

 

Con el arte de anudar hilos bajo la técnica del macramé, Vanessa Celano encontró una nueva salida laboral. Todo se inició hace un año. Como trabajadora independiente, Vanessa se desempeña como modelo publicitaria para varias marcas, el camino que como el de otros trabajadores independientes está lleno de temporadas altas y bajas, pues dependen de los tiempos de desembolso de cada contratante. En medio de una de las tantas esperas de regularización de trabajos pendientes de remuneración fue que Vanessa recordó su gusto por el macramé. Primero fue como una actividad relajante y pronto vio una salida económica.

Vanessa Celano destaca que el primer contacto que tuvo con esta técnica fue a través de su hermano David Celano. “Recuerdo que David me mostró un trabajo que hizo cuando estaba en el colegio, era para Trabajo y Tecnología, era un portaplantera que tenían que entregar como trabajo práctico. Se puede decir que él me enseñó los primeros nudos con ese portaplantera. Y pensar que ahora es cirujano”, añade entre risas. Y fue con ese elemento decorativo que empezó su propia marca, La Celano. Y le siguieron pulseras, chokers y tobilleras que lograron un buen alcance durante el verano de 2019. Y así, pronto esta nueva actividad se ganó más espacio en su día a día. “Me sirve para distraerme, me hace muy feliz hacer cada pieza que hago. Sea pequeña o grande”, comparte.

Vanessa se define como una autodidacta en constante aprendizaje, que va explorando las posibilidades que le brindan los distintos materiales. “Utilizo hilos encerados y de seda para las pulseras, tobilleras y accesorios en general. Y de algodón para portaplanteras, posavasos, individuales y almohadones”, añade. Y aunque actualmente se centra en elementos decorativos confiesa que le gustaría incursionar en la moda con prendas que fusionen el macramé y diferentes telas.

Dedicación. En promedio cada pieza puede llevarle de 5 minutos a cuatro horas refiere. “Depende de la complejidad y el tamaño de las piezas para que te lleven de 5 minutos hasta 4 horas. Las pulseras simples pueden tardar 5 minutos. Las complejas 3 horas. Los almohadones 3 horas o un poco más”, dice.

Inspiración para los diseños. A punto de alcanzar su primer año con el macramé, Vanessa destaca que encontró entre los hilos su propio lenguaje. “Es algo que me surge, como cualquier artista. Es como cuando el artista tiene la música en la cabeza y agarra la guitarra o el instrumento que sea y empieza a componer por que ya tiene la música sonando en la cabeza, con el Macramé a mí me pasa lo mismo. Tanto que un día me levanté con la idea de hacer almohadones y los hice”, comparte.

Hoy, con las medidas por la pandemia del Covid-19, su rubro, el de acompañar los lanzamientos como imagen de las marcas está lejos de regresar, y con eso oficialmente la artesanía se convirtió en su sustento principal. Entre sus productos se encuentran almohadones, tapetes, cortinas, posa vasos e individuales.


Entre distintos tipos de hilos, Vanessa Celano encontró su gusto por la artesanía creando su universo de artículos en macramé para su marca La Celano.

En tendencia
El macramé es una tendencia decorativa que se maneja desde el 2015, con la vuelta del espíritu boho chic. Portaplanteras, tapetes y otros artículos decorativos volvieron para quedarse y formar parte de las decoraciones para distintos espacios de la casa, potenciando a la vez la tendencia de volver a lo natural y utilizar artículos con menos impacto ambiental, que se destaquen por la elaboración artesanal. Son perfectos para sumar a otros elementos realizados en madera con estilo vintage tanto para jardínes, o espacios a los que se les quiera sumar el calor de hogar.

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