14 jul 2026

Un gran operativo policial contra los narcos deja cinco muertos en Río

AFP

RÍO DE JANEIRO, BRASIL

La Policía de Río de Janeiro adelantaba ayer martes una vasta operación en una favela del barrio de Copacabana, horas después de un enfrentamiento entre Policía y narcotraficantes que se saldó con cinco muertos, sembrando el terror en la turística zona sur de la ciudad.

Más de 120 policías apoyados por 10 vehículos bloquearon todos los accesos de la favela Ladeira dos Tabajaras, en los cerros de Copacabana, en donde narcotraficantes estarían refugiados en bosques cercanos, según la secretaría de seguridad. Nadie entraba o salía de la favela sin ser revisado por la Policía. La seguridad también fue reforzada en Pavao-Pavaozinho, otra favela de Copacabana.

El lunes, la guerra cotidiana entre bandas rivales de traficantes de drogas y policías salió de las favelas y, como suele ocurrir, sembró el pánico, no sólo en una de las principales calles de Copacabana, sino también en cuatro barrios circundantes: Botafogo, Lagoa y Humaitá.

La situación obligó a escuelas y comercios a cerrar sus puertas.

En la mañana de ayer, el tráfico circulaba con lentitud en la zona sur carioca, cuando los conductores intentaban evitar las zonas afectadas.

Escuadrones policiales antibomba incluso detonaron de forma controlada una granada de uso exclusivo militar, constató un periodista de la AFP.

Según fuentes policiales, el artefacto fue lanzado por delincuentes durante los enfrentamientos contra los efectivos y encontrado por un empleado de un edificio de la acomodada zona de Lagoa, en el área en donde 4 maleantes fueron detenidos y uno abatido.

El lunes, 5 presuntos traficantes murieron, 4 fueron heridos y 19 fueron arrestados durante los intercambios de disparos con la Policía, apoyada por un helicóptero. Armas de grueso calibre y municiones fueron decomisadas por las autoridades.

Esta nueva “batalla” comenzó el sábado cuando unos 30 traficantes de Rocinha, la favela más grande de Río, intentaron invadir la de Tabajaras, controlada por una facción rival, para tomar control de un punto de venta de drogas, indicaron fuentes policiales.

El domingo, las 2 bandas se enfrentaron con armas pesadas durante unos 10 minutos, una escena habitual para los residentes de Río de Janeiro. Pero el lunes el conflicto se extendió con la intervención de la Policía. Los tiroteos destruyeron la fachada de un inmueble de la calle Toneleros, en Copacabana, y 6 vehículos recibieron impactos de bala.

“Tuve tiempo apenas para correr y meterme en el edificio para protegerme. Tuve mucha suerte de no haber sido alcanzado” por una bala, dijo el portero del inmueble.

En una entrevista en la radio CBN, el secretario de seguridad José Mariano Beltrame, dijo que el balance de la operación es “positivo”, toda vez que “no hay víctimas inocentes”.