El funcionario dijo que eran 32 las personas que viajaban en el bus, dos de ellas choferes, y que se desconoce cuántos viajaban en la cabina del camión, que transportaba ajos.
El bus y el camión se incendiaron y quedaron convertidos en hierros retorcidos, según imágenes transmitidas por la televisión. Roby precisó que el bus había sido “embestido de frente por un camión aparentemente robado con patente brasileña. El espectáculo es desgarrador, muy triste, realmente penoso”, dijo el ministro. “Podemos ver los cuerpos incinerados, irreconocibles”, relató la periodista Gabriela Sosa, una de las primeras en llegar al lugar del accidente.
Se montó un operativo sanitario con los distintos hospitales de la zona Este mendocina. “Hay dos pacientes de extrema gravedad que han sido trasladados al Hospital Central de Mendoza”, dijo el doctor Patti, del Hospital Perrupato. “Entre los pacientes sabemos que hay turistas extranjeros, entre ellos dos niños”, señaló.
Gonzalo Agrelo, testigo del choque y quien filmó el accidente, indicó a C5N que el camión circulaba a muy alta velocidad, al menos a 120 kilómetros por hora, a contramano y a lo largo de no menos de 25 kilómetros. “Fue escalofriante verlo. Ni en una película vi eso. Fueron momentos muy terribles”, dijo.