02 mar. 2026

Trump y Thunberg protagonizan un nuevo cruce de acusaciones

Las visiones antagonistas que tienen el presidente de Estados Unidos y la joven activista sueca sobre el cambio climático volvieron a chocar, esta vez en el Foro Económico Mundial de Davos.

Dos visiones. Thunberg (c.) abandona la sala tras escuchar el discurso de  Trump.

Dos visiones. Thunberg (c.) abandona la sala tras escuchar el discurso de Trump.

El Foro Económico Mundial de Davos fue escenario este martes de un nuevo cruce de reproches entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y la joven activista sueca Greta Thunberg a cuenta de la crisis climática.

Y mientras que Trump presumió de su posición negacionista sobre el calentamiento de la Tierra y arremetió contra los “profetas de la fatalidad”, Thunberg endureció su mensaje y criticó a los líderes políticos y económicos su “inacción” en la lucha por la supervivencia del planeta.

Las visiones completamente antagónicas que ambos tienen sobre el clima ya son conocidas, como lo son también algunos de los mensajes que cruzaron a cuenta de este tema, pero ayer Thunberg y Trump los enfatizaron con sus discursos en Davos.

A primera hora Greta Thunberg participaba en un panel con otros jóvenes como ella en el que lamentaba que no se haya hecho nada en la lucha contra la emergencia climática.

Después, en su discurso principal en el foro criticaba a los dirigentes políticos y económicos por haberse “rendido” ya en esta lucha y por no detener de una vez por todas –y no ya solo reducir– el uso de combustibles fósiles.

Pero antes de esta intervención ya había sido la de Trump en el auditorio principal del Foro.

El presidente estadounidense hizo un discurso triunfalista y centrado en el mensaje de que con él en la Casa Blanca volvió “el sueño americano”, en el que además presumió de la independencia energética que está a punto de lograr su país, que ya no tiene que importar combustibles a países “hostiles”.

PESIMISMO. Pero, sobre todo, Trump arremetió contra los “pesimistas” sobre el clima y pidió a los asistentes a Davos que rechacen a los “profetas de la fatalidad”, en un claro mensaje a Thunberg y a quienes como ella alertan de esta emergencia. En su opinión, quienes promulgan ese mensaje son los “alarmistas” que siempre buscan “lo mismo”, tener el “poder absoluto” y controlar “cada aspecto” de la vida de los demás.

“Nunca dejaremos a los radicales socialistas destruir nuestra economía o erradicar nuestra libertad”, dijo el mandatario estadounidense.

Tras asegurar que está comprometido con conservar la “majestuosidad de la obra de Dios”, Trump anunció que su país se unía a la iniciativa de Davos de plantar un billón de árboles en el planeta mientras insistía en que “este no es un tiempo para el pesimismo sino para el optimismo”.

Un gesto que después criticaba implícitamente Greta Thunberg en su discurso en Davos. “Plantar árboles está bien pero ni de lejos se acerca a lo que es necesario hacer”, dijo Thunberg, para quien no se trata ya de reducir las emisiones de carbono, sino acabar con ellas para siempre si se pretende lograr el objetivo de París de que la temperatura del planeta no suba más de 1,5 grados.

La policía descubrió a espías rusos
En lo que parece una novela de espías, la prensa suiza reveló el martes que la policía descubrió hace unos meses a unos presuntos espías rusos en Davos, con pasaportes diplomáticos, uno de los cuales se habría hecho pasar por fontanero. Según la prensa local su objetivo habría sido colocar sistemas de espionaje para escuchar a dirigentes y políticos que asisten en este momento al Foro Económico Mundial. La noticia divulgada por el medio local Tages-Anzeiger, señala que los hombres fueron interrogados, aunque no se los detuvo. Ambos regresaron a su país, según la prensa.
A este encuentro anual asisten unos 2.800 participantes, entre líderes de todo el mundo, políticos, empresarios y figuras públicas.