14 ago 2026

Tres ómnibus sufren raros ataques en el Este

Por Claudia Cardozo

CIUDAD DEL ESTE

Un extraño caso involucró a tres ómnibus en la noche del miércoles y la madrugada de ayer en la zona de Minga Guazú, Alto Paraná. Los protagonistas son dos unidades de la empresa de transporte Nuestra Señora de la Asunción y uno de la empresa Rysa. Sus vidrios fueron rotos en medio viaje.

Los colectivos de gran porte recibieron varios impactos, al principio se pensó que eran producto de una balacera con arma de fuego, pero tras una minuciosa verificación se concluyó que fueron solamente piedras, según directivos de Nuestra Señora de la Asunción.

El primero de los casos fue lo sufrido por el bus de la empresa Rysa, que salió la noche del miércoles de Asunción, con destino a Ciudad del Este, y al llegar al kilómetro 14 de Minga Guazú recibió el impacto.

Los informes relacionados al caso señalan que el conductor se percató recién al llegar a la terminal local, que un proyectil traspasó una de las ventanillas del bus, pero que aparentemente no fue de arma de fuego.

OTROS DOS CASOS. Mientras que en la madrugada de ayer, otros dos ómnibus de la empresa de transporte, esta vez Nuestra Señora de la Asunción, con números de órdenes 685 y 710, también fueron alcanzados por piedras o balines, en el mismo lugar donde también fue baleado el bus de Rysa, en Minga Guazú.

El bus con chapa AYZ 432 conducido por Vidal Santiago Martínez de 57 años, recibió un impacto por los vidrios laterales del rodado. En el otro vehículo, con chapa BAS 937, guiado por Agustín Torales Fernández de 38 años, se encontró dos orificios en la parte también en los vidrios, según refirió Augusto Borgoñon, jefe de flotas de la empresa.

Los buses salieron de la terminal de Ciudad del Este, uno a las 12 de Foz de Yguazú y debía alzar otros pasajeros por el camino y otro, el ejecutivo que partió a las 12.05 y que debía realizar un viaje directo hasta la capital del país.

No hubo heridos, según la Policía, pero todos los pasajeros recibieron un gran susto. Los conductores denunciaron el hecho en la comisaría Minga Guazú y prosiguieron su viaje hasta Asunción.

Los directivos de la empresa Nuestra Señora de la Asunción afirmaron que luego de realizar una minuciosa verificación, encontraron en el interior de los dos buses piedras, por lo que se descarta que hayan sido proyectiles de arma de fuego.