Por Roberto Gómez Palacios
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Fis Producciones presenta en el Teatro Municipal Ignacio A. Pane un espectáculo distinto al que suele plantearse en ese escenario. Hoy y mañana a las 21 y el domingo a las 20 sube la comedia musical La novia del mariachi, que involucra a varias agrupaciones que embanderan el ritmo popular mexicano en Asunción.
Las entradas están en venta en los locales de la Red UTS y en la boletería del teatro a precios de G. 25.000 para los sectores Paraíso y Tertulia, 35.000 para Platea, y 60.000 para el sector Vip.
La productora se dedica desde hace un tiempo a programar eventos musicales, buscando siempre proponer shows novedosos. “Estábamos con ganas de darle algo no tan común a nuestro público; así nació la idea de trabajar con los mariachis, lo que luego fue tomando forma, siendo hoy una gran comedia musical”, explica Cielo Valobra.
Son 18 las personas en escena, entre cantantes y músicos de los grupos Mariachi Guanajuato, Mariachi Xpress, Súper Mariachi, y la actuación especial de Norma Mora y Los hermanos Medina.
Ninguno de los que pisan el escenario cuentan con experiencia actoral, pero se arriesgan en esta obra por ser la primera vez que se plantea algo distinto con la participación de mariachis y todo el repertorio tradicional de México que ellos interpretan.
La idea original, el libreto y la dirección general pertenece a Fis Producciones.
LA TRAMA. “La novia del mariachi es una comedia que recrea costumbres mexicanas conjugando mucha música con humor”, comenta Cielo.
El argumento gira en torno a un joven enamorado y soñador que sale en busca de nuevos horizontes, mientras su novia queda a expensas de los pretendientes que aparecen en el bar donde trabaja como mesera.
La obra contempla mucho humor y buena música en la desolada cantina donde se desarrolla la historia. El sueño del joven protagonista tropieza la cada vez más bella novia que dejó, a quien los sagaces mariachis comienzan a dedicar serenatas para conquistar su amor.
Así surgen las típicas riñas de los aventureros musicales, aunque la joven no da muchas esperanzas a sus seguidores a pesar de que en momentos se ve tentada de hacerlo, hasta que su joven amado regresa de sus andanzas.
EL GUSTO MEXICANO EMPEZÓ EN LOS 50
El mariachi llegó al Paraguay a fines de los años 50, con las películas producidas en México. Con el tiempo, la práctica de este ritmo fue popularizándose, hasta que en los 80 ocupó el lugar de las serenatas paraguayas en fiestas de todo tipo, incluso bodas y cumpleaños.
“El surgimiento económico de Itaipú ayudó a que los mariachis desterraran la serenata paraguaya y se metió en todos los estratos sociales. Eso sigue hasta hoy, quizás por las coincidencias que existen entre las costumbres de ambos países”, comenta el sociólogo Víctor Jacinto Flecha.
El profesional explica que en este mundo globalizado el mariachi es menos dañino que otros ritmos como la cumbia villera, el reguetón y otros. “Hasta ahora no hemos logrado crear una cultura moderna en base a nuestras raíces, a nuestra identidad”, expresa.