16 abr. 2026

Tren Transpacífico

Por Guido Rodríguez Alcalá

¿Se unirán el Asia y América por tren? Este es el proyecto que ha sido anunciado por un periódico oficial de China continental.

Se trata de unir el ferrocarril transiberiano con Alaska mediante un túnel de 200 kilómetros que irá por debajo del mar. Según la noticia, ya existe la tecnología necesaria para una obra así, cuatro veces más larga que el Chunnel, o túnel que une Inglaterra con Europa.

El ferrocarril transiberiano existe desde hace años, con sus 10.000 kilómetros de largo.

Ahora se pretende reactivarlo, mediante la cooperación entre Rusia y China.

En América, para completar la obra, se necesitarán construir otros 3.000 kilómetros más de vía férrea, que pase por Canadá para conectarse con la red ferroviaria norteamericana.

Los trenes serán de alta velocidad: como promedio, tendrán una velocidad de 350 kilómetros por hora.

Todo esto parece de ciencia ficción; como no soy un entendido, no puedo decir si es posible o no. De cualquier manera, me parece una noticia positiva porque indica una voluntad de acercamiento, una propuesta de cooperación, en medio de las tensiones crecientes.

Podemos suponer que, si varios países se ponen de acuerdo para gastar millones en una obra conjunta, tendrán menos interés en pelearse. De momento, uno puede pensar que hay intenciones de pelearse.

Por un lado, Estados Unidos ha decidido aumentar sus efectivos militares en el Pacífico, y se lo percibe como el propósito de contrarrestar la creciente influencia de China. El Japón, obligado al pacifismo después de su derrota en la Segunda Guerra Mundial, también se arma. Por el otro lado, altas figuras de la OTAN han dicho que vuelve la Guerra Fría, con Rusia como adversario.

Son más bien declaraciones personales, pero no dejan de ser declaraciones. Así que la alternativa vendría a ser: la confrontación o la cooperación.

Me parece preferible la cooperación, considerando el daño causado por las dos Guerras Mundiales y la Guerra Fría.

A nivel especulativo, se pueden estimar las consecuencias positivas que tendría un ferrocarril como el proyectado, que uniría América con Europa a través del Asia.

La economía crecerá gracias a un tipo de transporte que es más eficiente y más ecológico.

El desarrollo del tren de alta velocidad podría sentar un ejemplo capaz de cambiar el sistema de transporte a nivel mundial.

Por otra parte, el proyecto comentado no es el único de alcance internacional contemplado.

China pretende unir Beijing con Londres con trenes de alta velocidad para el año 2020, y ha comenzado a tender las líneas ferroviarias.

Aunque no termine la obra en 2020, se trata de algo posible a mediano plazo, y con objetivos ambiciosos a largo plazo: extender la red ferroviaria para alcanzar otros países, como el Japón, Corea y los de la península Indochina; empalmar la red con la de los países petroleros del Golfo Pérsico, que parecen interesados en participar.

Aunque no sea posible, es preferible a centrarse en las hipótesis de guerra.