“Prefirieron la calidad antes que el precio”, explicó Jimmi Kim, director de la firma, ya que los productos brasileños copan el mercado uruguayo.
Los colaboradores de la empresa estuvieron parados solo 10 días en Semana Santa, pero luego la fábrica no se detuvo, incluso para suplir algunas importaciones que a nivel local no se pudieron hacer, según agregó.
“Son 26 familias que dependen de esta unidad de negocios. Nos costó de 3 a 4 años estabilizarnos desde que empezamos la producción y veníamos buscando una alternativa de exportación. Competir no es fácil, pero pudimos establecernos en Uruguay, ya que vieron la calidad de nuestras toallas”, destacó.
El industrial enfatizó en que si se colocan más productos nacionales de calidad en el exterior, eso hará crecer también la compra de materia prima (bolsas, cartones, etiquetas, etc.).