Se trata de la segunda ofensiva de este año en que el movimiento radical islámico asedia la ciudad, defendida por fuerzas afganas que combaten en su mayoría sin apoyo de la OTAN, que retiró gran parte de sus tropas el año pasado. Los insurgentes lanzaron una ofensiva por sorpresa cerca del amanecer y al mediodía ya hacían ondear su bandera blanca en la plaza principal de Kunduz, a unos 200 metros del complejo del gobernador, según un testigo, quien agregó que se estaban librando combates en dos distritos cercanos. Dos funcionarios de seguridad indicaron que los talibanes, algunos de ellos armados con lanzagranadas, superaron a los guardias de seguridad e irrumpieron en la principal prisión de la ciudad, liberando a cientos de combatientes. La Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Afganistán evacuó su complejo en Kunduz en la mañana del lunes, poco después del comienzo del asalto. Abdullah Danishy, vicegobernador de Kunduz, confirmó que los insurgentes se están acercando. reuters