“Se forma mayoría” para decidir “que el porte para consumo personal (de marihuana) constituye una acción ilícita sin naturaleza penal”, resumió el presidente del Supremo Tribunal Federal (STF), Luis Roberto Barroso.
Seis de un total de 11 magistrados del STF se pronunciaron a favor, tras anunciarse el voto favorable este martes del juez José Antonio Dias Toffoli. Otros cuatro se pronunciaron en contra y el último todavía debe votar o bien pedir más tiempo para expresar su decisión.
LEY ACTUAL. La legislación actual, que data de 2006, castiga a quien “adquiera, guarde, transporte o lleve consigo para uso personal drogas sin autorización”, incluida la marihuana.
Si bien las penas son leves para los consumidores –prestar servicios comunitarios o participar en un programa educativo–, la ley deja a criterio de los jueces determinar si el portador es usuario o traficante. Este último debe hacer frente a duras penas de prisión.
Los jueces debaten asimismo en este proceso qué cantidad de marihuana debe ser fijada para diferenciar al usuario del traficante.
Dias Toffoli interpretó que la ley actual no criminaliza al usuario.
“El usuario no debe ser criminalizado, debe ser tratado con políticas de salud pública y socioeducativas”, afirmó, en referencia a la norma antidrogas de 2006 que ya había despenalizado el consumo, por lo que desde entonces los condenados no iban a la cárcel y solo enfrentaban castigos menores como prestación de servicios comunitarios.
Además, Toffoli apuntó al “estigma” asociado a la criminalización, lo que puede alejar a los usuarios de pedir la ayuda que necesitan.
Frente a las críticas vertidas durante meses por legisladores de derecha, Toffoli aclaró que la descriminalización no equivale a legalización, una medida que debe ser decidida por el Congreso.
El juicio responde a un recurso presentado por la defensa de un preso condenado por esconder en su celda tres gramos de marihuana. Sus abogados argumentaron que la pena ofendía el principio de vida privada previsto en la Constitución.
Una vez concluya este proceso, todas las instancias judiciales deberán seguir la solución adoptada por el STF cuando juzguen casos sobre la tenencia de marihuana.
CONTROVERTIDO. Sin embargo, el asunto es muy controvertido en Brasil, donde organizaciones conservadoras se oponen fervientemente a despenalizar las drogas y una iniciativa contraria a la decisión del Supremo avanza por su parte en el Congreso.
El Senado, de mayoría conservadora, aprobó en abril un proyecto que introduce en la Constitución el delito de posesión de drogas sin importar la cantidad.
La enmienda debe ir ahora a debate en la Cámara de Diputados donde será debatida.