12 abr. 2026

Suburbios

Por Guido Rodríguez Alcalá | <br/><br/>En Río de Janeiro construirán un muro de más de diez kilómetros de largo y tres metros de alto alrededor de varias favelas. Según las autoridades, se lo construirá para impedir que los suburbios sigan destruyendo espacios verdes; entre 2005 y 2008, los nuevos asentamientos destruyeron 205 hectáreas de bosques. (Información del Guardian, 1/4/09.)<br/><br/>La destrucción de los espacios verdes que rodean las ciudades preocupa a las autoridades y los urbanistas en todo el mundo. Esos espacios son necesarios por muchas razones, incluyendo la purificación del aire, el suelo y el agua. Conservarlos no es fácil, porque las ciudades crecen. Con todo, se trata de evitar su destrucción innecesaria. Para eso existe la planificación urbana; mejor dicho, debiera existir. <br/><br/>En los países avanzados, por lo general, existe. En los países pobres existe un enorme y desordenado crecimiento de las ciudades. Se calcula que más de 1.000 millones de personas viven en los suburbios del mundo. En los próximos veinte años, esa población se duplicará, según estimaciones. Y así cada vez más gente vive en un ambiente, donde no existen la solidaridad del campo, ni tampoco las ventajas de la vida urbana. <br/><br/>El sociólogo norteamericano Mike Davis estudió el fenómeno en su libro Planeta de ciudades miseria. Mike señaló que ese crecimiento de las ciudades (o sus suburbios) no tiene relación con la industrialización ni con el desarrollo económico. Los pobres del siglo pasado eran mayormente obreros o campesinos; los de hoy, los habitantes de los suburbios, están por lo general separados de la producción económica. Así se crean enormes diferencias, que pueden manifestarse en la violencia. Mientras no se encare seriamente la situación, y no se ofrezcan soluciones, la situación se agravará. <br/><br/>El Paraguay es pobre y conoce el problema de otros países pobres. A causa de la falta de trabajo en el campo, mucha gente viene a las ciudades, donde tampoco vive mejor. Asunción está rodeada de suburbios, que no dejarán de crecer mientras no exista un auténtico desarrollo económico, que permita elevar las condiciones de vida de la población. Se deben crear más puestos de trabajo, en la ciudad y en el campo. <br/><br/>Todo esto es muy cierto, pero el problema no es exclusivamente económico. No se podrá impedir que la gente viva en suburbios mientras no tenga trabajo, pero eso tampoco es motivo para convertir las ciudades en suburbios. Al margen de todos sus problemas económicos, el centro de Asunción tiene hoy más baches, más basura y más humo negro. Cada cual destruye la ciudad a su gusto. Las autoridades no toman en serio su trabajo. No se aplican las normas legales, no existe una planificación racional. Como resultado la ciudad está más fea, y no se trata solamente de que sea más linda o menos linda. Se trata de que sea más o menos limpia, más o menos segura, más o menos propicia para la convivencia. El descontrol que nos rodea nos crea y nos creará problemas, comenzando por los de la salud (han aumentado el dengue y las enfermedades respiratorias). La Constitución garantiza el derecho de vivir en un entorno agradable. Creo que se debería aplicarla.<br/><br/>