“Larga vida y prosperidad” a Star Trek (Viaje a las Estrellas) piden los seguidores. Y eso es precisamente lo que pretenden dar a los productores con la nueva entrega de la saga, la número 11, que somete a esta historia de ciencia ficción a un profundo y rejuvenecedor lifting.
El conocido lema de los personajes de Star Trek está más presente que nunca en esta película, que ha elegido el nombre de la saga como título. Un nuevo y joven elenco de actores da vida a los personajes originales creados en 1966 para la televisión por Gene Roddenberry.
Con una especial colaboración del mítico Leonard Nimoy -como el doctor Spock-, que vuelve del futuro para ayudar a su amigo James Tiberius Kirk, más conocido como el Capitán Kirk y a sí mismo, ofrece una aventura que no defraudará a los trekkies, los acérrimos seguidores de esta saga que lleva años rivalizando con Star wars por el cetro del cine galáctico.
Precisamente, fue el éxito de la primera entrega de las aventuras de Luke Skywalker y Hans Solo en 1977 lo que hizo que tras la primera fase televisiva (1966-1969), Star Trek saltara a la gran pantalla para hacer sombra a la película de George Lucas.
LA PRIMERA ENTREGA. Star Trek: the motion picture surgió en 1979, todo un éxito de taquilla y un fracaso de crítica, que no impidió que supusiera el inicio de una de las sagas cinematográficas más largas y rentables de la historia del cine.
En la nueva cinta, se suma al elenco Winona Ryder, que hace ni más ni menos que de madre del doctor Spock.
La undécima entrega de Star Trek sigue siendo tan clara en sus planteamientos como las diez anteriores. Los buenos, muy buenos; los malos, muy malos, una misión que cumplir, gente a la que salvar y mucha, mucha acción. Todo esto más los impresionantes efectos especiales prometen no defraudar a los trekkies cuando la película se estrene, el próximo 8 de mayo. EFE