Economía

Soberanía y seguridad energéticas

 

La energía produce movimiento de toda la economía y no solamente del transporte. Cuando cargamos combustible en nuestros vehículos estamos pagando por los costos de producción de esa energía, por los precios políticos y económicos que fijan los productores de esa energía, por el precio del transporte de esa energía y por los impuestos que puedan agregar los Estados. Esta cadena de precios, a su vez, impacta en todo tipo de mercaderías que se ofrecen en el mercado y en la calidad de vida de las personas.

Cuando un país no es productor de la energía que usa, entonces la vulnerabilidad y dependencia son muy altas, inclusive pueden llegar a ser peligrosamente altas. Problemas externos, como una guerra, pueden golpear muy fuerte a países muy vulnerables y dependientes energéticamente.

En el caso de Paraguay se escucha hablar mucho sobre soberanía energética y sobre seguridad energética, sin embargo, son muy pocas las tareas y las propuestas encaminadas a lograr el uso de la energía segura y renovable que Paraguay produce en su país. Además, Paraguay tiene la capacidad de seguir invirtiendo en la creación de más fuentes de energía renovable.

Las reivindicaciones más comúnmente escuchadas en Paraguay, en cuanto a soberanía energética, tienen que ver con buscar un precio justo para exportar la energía. ¿Por qué no en usar esa energía en Paraguay?

En cuanto al uso de la energía en el país, muchas personas argumentan lo siguiente: “No tenemos capital para hacer todas las inversiones que hacen falta”. La pregunta sería: inversiones que hacen falta, ¿para qué?

Para realizar una inversión que se proyecte en el futuro es necesaria, básicamente, la conjunción de objetivos claros, capital, conocimiento y, en este caso, energía. Paraguay cuenta con energía renovable abundante, que es uno de los requisitos. Para obtener capital y conocimiento primeramente se tendrían que fijar claramente los objetivos que el país quisiera alcanzar y luego invitar, construyendo un esquema que otorgue seguridad jurídica y física, a inversores que puedan aportar el capital y el conocimiento necesarios. Para alcanzar lo básico para atraer inversiones se necesita complementariedad y no antagonismos que impidan que se pueda enfocar y poner todas las fuerzas para alcanzar objetivos estratégicos. Algo muy común en Paraguay es, por ejemplo, ver que se argumenta que el sector público es el causante de todos los males por un lado y por el otro lado que el sector privado es el causante de todos los males y, mientras se despliegan este tipo de peleas, todo sigue igual, el statu quo prevalece.

Paraguay debería mirar atentamente lo que sucede en la actualidad con esta tragedia de la guerra en Ucrania y sus consecuencias energéticas. La energía renovable que posee Paraguay cada vez es más importante, sin embargo, el país se mueve con energía que no produce. Esa importancia, de energía renovable que Paraguay posee y no usa, no solamente radica en el impacto sobre el medioambiente, sino que también es un elemento fundamental para tener mayor seguridad y asegurar la soberanía energética.

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